Tomás Pascual augura un sector alimentario fuerte y competitivo tras superar varias crisis

Tomás Pascual reivindica la fortaleza y resiliencia del sector alimentario y detalla el giro estratégico, internacional y de legado de la compañía.

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Tomás Pascual augura un sector alimentario fuerte y competitivo tras superar varias crisis

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Tomás Pascual, presidente de Pascual, ha asegurado este miércoles que percibe a la industria de la alimentación y las bebidas "muy potente" y "muy fuerte", "compitiendo" en los próximos años, después de haber "sobrevivido" a distintas crisis recientes.

El responsable de la compañía familiar ha repasado sus 20 años al frente del grupo y la evolución del sector en el encuentro informativo "El sector agroalimentario en España, 20 años de transformación", organizado por Europa Press junto a Pascual y conducido por Ignacio González, presidente de Aecoc.

Durante su intervención, ha mostrado confianza en el porvenir de una actividad que se ha revelado "resiliente" ante las sucesivas crisis, ha identificado como "gran reto" de Pascual la conexión con el consumidor, ha descrito los cambios vividos por la empresa y el sector, y ha abordado su legado y el nuevo Proyecto Aura.

"Es una industria muy potente y yo la veo fuerte en el futuro. Tenemos un sector primario en España muy importante y único", ha recalcado. "Somos líderes o top tres en muchísimos productos a nivel mundial. Yo creo que vamos a seguir siendo fuertes porque hemos aprendido a trabajar y a competir en entornos de incertidumbre y de volatilidad", ha añadido.

Ha destacado "una de las características" diferenciales del sector alimentario: es "muy resiliente", "se ha adaptado muy bien a las circunstancias" y "ha sobrevivido a una gran crisis" y al Covid, pese a que "no se la reconozca tanto a nivel institucional".

"Veo una industria fuerte compitiendo", porque "fuera se reconoce el valor del producto europeo en general y español en particular", ha apuntado.

Del mercado de oferta al consumidor como jefe

En el foro de Europa Press, Tomás Pascual ha descrito la transformación del negocio alimentario en estas dos décadas, coincidiendo con su mandato.

"Cuando yo empecé hace 20 años era un mercado de oferta" en el que "las marcas todavía teníamos mucho que decir y teníamos un poder que hoy en día nos cuesta ostentar", frente al escenario actual, dominado por la demanda y una mayor "inseguridad" y "volatilidad".

En la actualidad, "el consumidor es el jefe y es el que define casi todo. Es el cambio más gordo que he visto yo, el cambio del consumidor". "Se ha fragmentado completamente el mercado de gran consumo", ha señalado.

De crecer por expansión a priorizar el valor

A lo largo de este periodo, su "mayor reto" ha consistido en asumir "decisiones difíciles" y "renunciar a muchas cosas", incluidas marcas emblemáticas, para centrarse en generar valor, en contraste con el "expansionismo" de la etapa anterior: "Mi padre expandía para crecer, para mi padre, más era mejor".

"Quizás el mayor reto y las mayores decisiones han sido intentar enfocar para intentar generar más valor frente al expansionismo de la época anterior, que facilitaba también la economía que teníamos en ese momento, el gran consumo", ha indicado.

"He tenido que renunciar a muchas cosas que me han costado mucho, cosas que yo mismo he visto crecer y algunas que he ayudado a que estuvieran allí. Y he dicho: no consiste en tener mucho y ser muy grande, consiste en tener lo correcto y que añada valor para los consumidores, para los clientes, y también para el accionista", ha reconocido.

Entre esas decisiones citó la salida de la marca Zumosol como ejemplo de "tomar decisiones que a la larga han venido bien, pero eran difíciles" en su momento.

A pesar de estos cambios, "la esencia de la empresa familiar permanece", ha remarcado, subrayando el peso del propósito, que fija la visión a largo plazo, y de los valores, porque "el cómo haces las cosas importa tanto como el qué quieres hacer".

Innovación, tecnología e impulso exterior

Tomás Pascual ha resaltado el papel "muy relevante" de la innovación y la digitalización para lograr "diferenciación" en un entorno donde el precio ha ganado peso "a la hora de competir".

"Es verdad que cada vez es más difícil, porque cuesta mucho poner la innovación a disposición de los consumidores. Nos tenemos que acostumbrar a que las innovaciones y los mercados en los que vamos a trabajar son bastante más pequeños, con lo cual tienen que ser mercados que aporten mucho valor para poderlos mantener".

En su opinión, "la tecnología es una gran palanca" que permitirá ganar eficiencia y productividad y "cambiar la forma de trabajar", aunque requiera esfuerzo.

Sobre la proyección internacional de Pascual, ha recordado que el sector actúa como motor económico, social y cultural, y ha puesto en valor el papel de la exportación en el desarrollo de la compañía, señalando que también en este ámbito se han producido transformaciones.

"Nosotros, cuando empezamos, exportábamos productos directamente y cada vez más estamos creando, estamos internacionalizándonos, creando proyectos fuera de España", ha explicado.

Ha detallado cuatro grandes zonas prioritarias para la firma ante la "competencia mundial tremenda" en sus categorías: el sudeste asiático, África central, África del norte y Centroamérica.

"Nos estamos centrando en aquellos mercados donde tenemos alguna oportunidad de ser líderes, o donde lo somos ya", ha indicado, en referencia a la diversificación geográfica y de negocio.

Proyecto Aura y el papel de la familia

El presidente de Pascual ha abordado también el rumbo futuro de la compañía, marcado por el reciente Proyecto Aura, con el que inicia una nueva fase de transformación estratégica para responder a los retos del sector. En este modelo, el nuevo consejero delegado, César Vargas, asume la gestión ejecutiva, mientras la presidencia se orienta a la gobernanza, la supervisión estratégica y la alineación entre propiedad y dirección.

Ha señalado que el contexto actual "impredecible" y "más complejo" obliga a que, "para tomar decisiones hoy en día", sea necesario ser "mucho más ágiles", rápidos y cercanos, y "empoderar" a los directores y responsables de negocio.

"En la empresa siempre hablamos de cuatro habitaciones: la familia, el accionista, el gobierno y la gestión", y cada una debe desempeñar su función para que "el negocio vaya bien", ha indicado, avanzando que su rol se concentrará "muy" especialmente en la familia y el accionista.

El objetivo, ha dicho, es lograr un "equilibrio" en el que, manteniendo la condición de empresa familiar, "la familia se sienta propietaria en el sentido espiritual, pero no ejerza de gestora o de gobernador".

Legado y "dividendo emocional"

Tomás Pascual ha reflexionado también sobre el legado que desea dejar al frente de la empresa.

"En casa hablamos mucho de la trascendencia, hablamos del legado, que tú recibes algún don, un bien preciado, y tu obligación es hacer que ese don valga más para las siguientes generaciones", ha recordado.

Ha resumido ese legado en tres grandes ejes, ligados a su relación con los accionistas, el consumidor y el equipo.

Aspira a que Pascual continúe siendo una compañía familiar en la que los accionistas "sientan este proyecto como suyo" y perciban ese "dividendo emocional"; que mantenga la cercanía con el consumidor, aportando valor, escuchándolo y reaccionando con rapidez a sus demandas; y que preserve el vínculo con los empleados, de forma que siga siendo "la empresa preferida de las personas que trabajan con nosotros", ha concluido.