Las organizaciones agrarias UGAL-UPA, Asaja, Ucale-COAG y UCCL en la provincia de León han convocado de forma conjunta una tractorada el próximo 29 de enero para mostrar su rechazo al acuerdo UE-Mercosur en los términos actuales y evitar que “entierre” al sector y “arruine” a la provincia leonesa. Anuncian que defenderán “a muerte” a los agricultores y ganaderos de León.
La movilización arrancará a las 11.00 horas en el aparcamiento del Estadio Reino de León y se dirigirá primero a la Subdelegación del Gobierno. Allí, los portavoces de las organizaciones agrarias entregarán un documento con sus demandas al subdelegado, Héctor Alaiz Moretón. Después se desplazarán hasta la delegación territorial de la Junta en León para registrar el mismo escrito ante el delegado provincial, Eduardo Diego. “Ambas instituciones tienen mucho que ver en lo que pedimos”, ha señalado la secretaria general de UGAL-UPA León, Sonia Castro.
En la presentación de esta protesta han intervenido, junto a Sonia Castro, el presidente de Asaja, Arsenio García Vidal; el presidente de UCCL León, Juan Antonio Rodríguez, y el vicepresidente de Ucale-COAG León, José Ignacio Rodríguez Martínez.
Arsenio García Vidal ha denunciado que los agricultores y ganaderos se han convertido en la “moneda de cambio” en los conflictos geopolíticos y ha reclamado que el resto de países compita “con las mismas reglas” que los productores españoles.
Por su parte, Ignacio Rodríguez ha advertido de que, si el acuerdo UE-Mercosur se aprueba, obligará a los agricultores y ganaderos leoneses a competir de forma “injusta” y podría “enterrar” el campo leonés, afectando al vacuno, al cereal o a la apicultura. “Estamos cambiando maquinaria por pueblos. A León lo va a arruinar”, ha alertado, subrayando que se trata de “pelear” por León y no de una batalla contra el acuerdo UE-Mercosur en sí mismo.
“No pedimos nada más que jugar todos con las mismas cartas; que podamos producir todos en igualdad de condiciones. No puede ser es que nosotros tengamos unos requerimientos y todo lo que entre no lo tenga. Al final quien va a ganar es la industria en todos los sectores, el conocido intermediario, ¿o alguien se cree que van a bajar los productos de consumo diario con la entrada masiva de productos de Mercosur? No van a bajar, vamos a consumir productos de peor calidad pero no van a ser más baratos y ese es otro problema”, ha puntualizado. A su juicio, de esta forma los ciudadanos comerán “cada vez peor” y con menores garantías de producción.
“Habrá alimentos elitistas” y un acuerdo aún en trámite
Para Juan Antonio Rodríguez, las condiciones en las que se negocia el pacto comercial son “totalmente injustos” y España ya muestra signos de que no soportará el impacto que podría tener su entrada en vigor. “Tenemos que defender esto a muerte. Habrá alimentos elitistas”, ha asegurado. Ha añadido que hoy en día ya es “un lujo” consumir productos como la cecina y ha avisado de que el enemigo es “muy grande”, al ser los propios representantes políticos.
No obstante, ha recordado que todavía quedan “bazas”, puesto que el acuerdo UE-Mercosur debe superar dos trámites antes de su aprobación definitiva: la votación de los eurodiputados sobre si se eleva el texto al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) y, si pasa ese filtro, una segunda votación para su ratificación, previsiblemente entre marzo y abril.
Las organizaciones agrarias leonesas han decidido unir fuerzas para reclamar reciprocidad en las relaciones comerciales agrícolas con terceros países. Consideran inaceptable que se importen alimentos producidos con prácticas agrícolas o ganaderas que están prohibidas dentro de la UE. “No a Mercosur en los términos en los que está negociado, por lo que pedimos a los eurodiputados que no lo ratifiquen”, han remarcado.
Otras exigencias del sector agrario leonés
Asimismo, reclaman un presupuesto agrario “sin recortes”, en términos constantes, dentro del Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea. Rechazan la propuesta de PAC 2027-2033 porque, a su juicio, “no prioriza” al agricultor y ganadero profesional, y reivindican mantener los dos pilares actuales de la PAC: ayudas directas y desarrollo rural.
Del mismo modo, piden una defensa efectiva del sector ganadero frente a los daños provocados por la fauna salvaje, en especial el lobo y el oso, y frente a nuevas enfermedades sometidas a planes de erradicación. Exigen también un mayor esfuerzo inversor en la modernización de las concentraciones parcelarias y en la puesta en marcha de nuevos regadíos.
Al mismo tiempo, reclaman precios “justos” para sus productos, la prohibición de la venta a pérdidas —sobre todo en cereales, maíz y patatas, los más perjudicados en este momento— y una simplificación real de los trámites administrativos y de la normativa que soporta el sector, además de una menor “presión” en las exigencias medioambientales.
Por último, demandan libertad de mercado para los insumos agrarios, en especial los abonos minerales, suprimiendo aranceles, contingentes e impuestos, así como medidas que favorezcan la incorporación de jóvenes al campo para garantizar un relevo generacional “verdadero” en toda la provincia de León.