Una semana después de que los ganaderos de la provincia de Lugo pusieran fin a su primera ronda de protestas contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, este jueves han regresado a las calles de la capital lucense para escenificar de nuevo su rechazo a este pacto.
Cientos de profesionales del campo se han concentrado en las inmediaciones de la sede de la Xunta en Lugo para participar en una nueva manifestación impulsada por Agromuralla y Gandeiros Galegos da Suprema, que partió de ese punto y avanzó hasta la Subdelegación del Gobierno.
De nuevo, la marcha estuvo acompañada por más de un centenar de tractores, que recorrieron las principales vías de la ciudad y provocaron retenciones en las calles colindantes al itinerario de la protesta. Los vehículos agrícolas permanecerán estacionados durante toda la jornada en el carril de la Ronda más próximo a la Muralla, con la previsión de ser retirados al caer la noche.
El pleno del Parlamento Europeo aprobó por un margen muy ajustado denunciar el tratado ante el TJUE, al persistir dudas sobre su compatibilidad con el derecho comunitario. La iniciativa salió adelante por apenas una decena de votos de diferencia y fue acogida con alivio por los manifestantes en Lugo, que en aquel momento retiraron los tractores, aunque ahora han decidido volver al ver que no se producen “avances”.
Los responsables sindicales insisten en que siguen sin recibir contestación a las reuniones solicitadas con el Delegado del Gobierno, la Subdelegada y los eurodiputados.
“EL SECTOR ESTÁ QUE ARDE”
“El sector en toda España está que arde de indignación”, sostienen los portavoces, que denuncian que el respaldo que se les ofrece “es con matices para su propio beneficio” y que, en realidad, continúa el apoyo al acuerdo.
La concentración de este jueves se suma a la movilización que mantuvieron durante diez días consecutivos, del 12 al 21 de enero, en la que participaron cerca de 180 tractores, la mayoría de los cuales se quedaron esos días en la ciudad ocupando uno de los dos carriles de la Ronda.
Durante aquel período se celebraron concentraciones nocturnas diarias, varias marchas a pie y se encendieron los motores de los tractores en distintas ocasiones, generando importantes problemas de circulación. En una de las primeras jornadas se incorporó el colectivo Elas Eles y, ese mismo día, se quemaron rulos de paja frente a las tres instituciones: Diputación, Xunta y Subdelegación del Gobierno.
BNG SECUNDA LA MARCHA
Las diputadas Montse Valcárcel y Nino Fernández se sumaron a las protestas, al considerar el acuerdo económico “muy perjudicial para el sector primario gallego y para la economía productiva del país.·
Nino Fernández definió el tratado como un “nuevo golpe al campo gallego, en un contexto ya muy complicado por el aumento de los costes, los recortes previstos en la PAC y la falta de apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones”. Advirtió de que lo que se dirime es la continuidad de miles de explotaciones y de un modelo agrario justo, sostenible y arraigado al territorio.
El diputado nacionalista señaló tanto al PSOE como al PP como responsables del impulso al acuerdo, recordando que ambas formaciones lo respaldaron en las instituciones, pese a presentarse ahora como valedoras del campo. Igualmente, cargó contra la posición del PSOE, al que acusó de plegarse a los grandes intereses económicos.
Fernández remarcó que el tratado choca con los objetivos de sostenibilidad y de soberanía alimentaria y reiteró el compromiso del BNG de acompañar a ganaderas y agricultores tanto en la calle como en las instituciones.
La protesta coincide con la moción presentada por los nacionalistas en el pleno de Lugo para rechazar el tratado de Mercosur, que Rubén Arroxo definió como “una traición y una capitulación de los intereses del sector primario gallego frente a otros sectores con intereses europeos, como el automovilístico”.
La propuesta, igual que sucedió días atrás en la Diputación, no prosperó: el PSOE votó en contra y el PP optó por la abstención.
PROTESTA EN SANTIAGO
Lugo no ha sido la única ciudad gallega escenario de protestas contra el pacto con Mercosur. En Santiago, agricultores del Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) se concentraron ante el centro comercial As Cancelas para exigir que no se aplique y que la alimentación quede “fuera”.
Además de la movilización en Compostela, el SLG respaldó y participó en la acción conjunta desarrollada en el polígono de Barres (Castropol, Asturias), junto a otras organizaciones agrarias. La concentración de este martes da continuidad a la que se celebró el pasado 12 de enero en A Coruña, frente a la Delegación del Gobierno.
“Para nosotros la firma de este tratado, que ya se hizo de forma totalmente antidemocrática, llevaría a la ruina y al cierre de miles de granjas y de proyectos labradores de la Galicia”, ha afirmado María Ferreiro, ganadera y Secretaria secretaria xeral del SLG. “Ahora estamos en la espera de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie y emita un dictamen”, ha agregado.
Durante la protesta en Compostela, varios participantes accedieron al hipermercado Carrefour situado en el interior de As Cancelas y colocaron adhesivos en determinados productos procedentes de fuera de Galicia. El mensaje que dejaron sobre estos alimentos fue: “La alimentación fuera del tratado UE-Mercosur”.