El presidente de la empresa pública Tragsa, Jesús Casas, ha realizado una valoración “razonablemente positiva” de la situación de las obras de reconstrucción tras la dana en el sector agrario, con la previsión de que “a mediados de año prácticamente la actividad agraria habrá recuperado la total normalidad respecto a las infraestructuras” dañadas el 29 de octubre de 2024.
Así lo ha señalado en declaraciones a Europa Press después de mantener su primera reunión institucional con el ‘president’ de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en la que se ha presentado formalmente y ha puesto a Tragsa “a disposición” de la administración valenciana, como entidad encargada de buena parte de las actuaciones de reconstrucción. En el encuentro ha estado también el vicepresidente tercero y conseller de Infraestructuras y Recuperación, Vicente Martínez Mus.
En relación con la entrevista con Llorca, el máximo responsable de la compañía pública ha detallado que ha sido una toma de contacto institucional, dado que la Generalitat forma parte del accionariado de Tragsa, sin que existiera un “motivo” concreto ni un “orden del día” cerrado: “El presidente nos ha comentado su interés por seguir haciendo cosas y nosotros le hemos dicho que estamos a su disposición”.
Ha recordado que Tragsa actúa siempre por encargo de las distintas administraciones porque “la responsabilidad de la reconstrucción” recae en ellas, una tarea que coordinan los comisionados Zulima Pérez (Gobierno) y Raúl Mérida (Generalitat) y que se abordará en la comisión mixta creada recientemente.
Casas ha precisado que Tragsa interviene “básicamente en el ámbito agrícola” donde, “aunque quedan cosas por hacer, el balance es razonablemente positivo”. “El año pasado ya se pudo regar prácticamente en todas partes, se va a poder ir regando, hemos avanzado ya muchos caminos y hay un cierto consenso tanto con los agricultores como con los ayuntamientos sobre qué caminos se tienen que arreglar”, ha detallado.
A partir de este escenario, ha avanzado que “a mediados de año, prácticamente la actividad agraria habrá recuperado la total normalidad respecto a las infraestructuras”, mientras Tragsa continuará ejecutando proyectos que dependen de otras consellerias o de los propios ayuntamientos.
“Nosotros, en la medida que recibimos un encargo ejecutamos. No tenemos una elasticidad infinita pero, con carácter general, las cosas que nos encargan las estamos sacando adelante”, ha subrayado.
ABOGA POR LA SIMPLIFICACIÓN, PERO “LAS LEYES HAY QUE CUMPLIRLAS”
Cuestionado por la demanda de varios alcaldes de l'Horta Sud y del comisionado de la Generalitat para que el Gobierno relaje la normativa estatal con el fin de acelerar la tramitación de las obras de reconstrucción, el presidente de Tragsa ha defendido que en la entidad pública son “muy respetuosos” con las decisiones de las administraciones. “Cualquier elemento de simplificación siempre es deseable, pero también es verdad que las leyes hay que cumplirlas”, ha manifestado.
En este sentido, ha indicado que le consta que tanto la Administración General del Estado como la Generalitat “están reflexionando sobre cómo dar mayor agilidad”, aunque ha admitido que “encontrar el punto justo entre agilidad y control es difícil y a veces no es sencillo encontrar el equilibrio”.
“Es evidente que todos queremos que las obras acaben cuanto antes, pero estamos hablando de dinero público y los controles tienen que existir”, ha recalcado, para reiterar que Tragsa se mantendrá “prudentemente a disposición de lo que determinen las administraciones”.