UAGA critica que los viticultores aragoneses se quedan otro año sin ayudas a la cosecha en verde

UAGA acusa al Gobierno de Aragón de dejar otro año sin ayudas de cosecha en verde a los viticultores, agravando la crisis del sector del vino.

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La organización profesional agraria UAGA ha vuelto a alzar la voz este martes al denunciar que los viticultores aragoneses "se quedan un año más sin ayudas a la cosecha en verde".

Por segundo año consecutivo, el Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón ha decidido no poner en marcha la cosecha en verde, una herramienta diseñada para recortar la producción de uva y contribuir a restablecer el equilibrio en el mercado del vino, "a pesar de las demandas del propio sector vitícola".

UAGA-COAG ha expresado su malestar por esta postura de la administración autonómica, que, a su juicio, vuelve a dejar desamparados a los viticultores profesionales.

Desde diciembre, la organización agraria ha mantenido diversas reuniones con la Dirección General de Innovación y Promoción Alimentaria para exponer, de forma general, la complicada coyuntura que atraviesa el sector y, de manera específica, la situación de numerosos viticultores que trabajan en el libre mercado y venden su uva de forma directa.

"Lamentablemente, estos profesionales se encuentran, tras la vendimia 2025 --septiembre-octubre--, en uno de estos escenarios: habiendo entregado las uvas, no han terminado de cobrar; han cobrado su cosecha por debajo de los costes de producción; o dejaron sin recoger la cosecha porque no había ninguna bodega que les comprara la uva. "Y para esta campaña será muy complicado entregarla".

"Ante semejante descalabro económico para los viticultores, sorprende que el Departamento de Agricultura no haya activado la cosecha en verde, una medida que está pensada principalmente para una situación como la que atraviesa en estos momentos el sector del vino, contemplada dentro de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) del Plan estratégico de la PAC y dirigida a la producción, no a los otros agentes de la cadena productiva".

Esta práctica consiste en eliminar los racimos de las cepas antes de que la uva madure, arrojándolos al suelo, con el fin de disminuir la vendimia y evitar que siga aumentando el stock de vino que ya acumulan las bodegas.

Para que la medida resulte viable, la administración abona al viticultor el valor de la uva destruida y compensa también los gastos de la mano de obra necesarios para realizar la vendimia en verde.

Por ello, UAGA ha recalcado que, "aunque el stock de vino en las bodegas fuera muy bajo, la situación de muchas explotaciones es dramática y exige una respuesta eficaz por parte de la administración".

Asimismo, la organización ha puesto de relieve que, "a diferencia de lo que ha ocurrido en Aragón, en otras comunidades autónomas las consejerías sí han atendido la petición de los viticultores, y después de tramitar la solicitud ante el Ministerio de Agricultura, ahora están publicando la convocatoria de ayudas". Citan como ejemplo a La Rioja, País Vasco, Castilla y León, Murcia, Valencia y Cataluña.

"Por tanto, esta discriminación supone", según UAGA-COAG, "un perjuicio económico muy importante para los viticultores aragoneses al no competir en igualdad de condiciones".