Uber Eats, la conocida plataforma de envío de comida a domicilio, ha comunicado su decisión de dejar de operar con repartidores autónomos en España, según ha informado en una nota oficial.
“Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la Ley Rider. Después de cuatro años en los que hemos acumulado una gran experiencia trabajando con empresas expertas en logística, y con el objetivo de fomentar un modelo sostenible a largo plazo, hemos tomado la decisión de dejar de colaborar con repartidores autónomos”, ha asegurado un portavoz de la plataforma.
La compañía ha precisado que los repartidores que aún prestan servicio como autónomos a través de su app podrán seguir realizando entregas, pero únicamente como trabajadores por cuenta ajena contratados por alguna de sus flotas asociadas.
“Manifestamos nuestro compromiso con el cumplimiento de las obligaciones que nos correspondan, así como nuestra intención de poner fin a todos los litigios pendientes y estamos a disposición de repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos”, han recalcado.
Con este movimiento, la empresa de 'delivery' se alinea con el giro realizado por Glovo, que en diciembre de 2024 anunció la transformación de su modelo en España para pasar a trabajar con repartidores laborales en lugar de autónomos, como parte de su “firme compromiso con España y con el impulso de la economía digital en el país”.
Uber Eats subraya que ya dio un primer paso de adaptación a la Ley Rider en 2021, cuando optó por un esquema laboral en el mercado español. Posteriormente, en 2022, implantó un sistema mixto que permitía a los repartidores escoger entre ser asalariados o autónomos. En 2025, más de 7.000 repartidores habían sido incorporados como empleados de alguna de sus flotas colaboradoras.