UGT FICA Córdoba, organización sindical mayoritaria entre las personas trabajadoras del campo en la provincia, ha reclamado este viernes al Gobierno “la adopción inmediata de medidas urgentes y extraordinarias para proteger a los 40.000 trabajadores eventuales del campo cordobés, ante la grave pérdida de jornales provocada por las inundaciones que han afectado a numerosas explotaciones agrarias de la provincia”.
En una nota, el secretario general de UGT FICA Córdoba, Pedro Téllez, ha explicado que “la paralización de campañas agrícolas, la imposibilidad de acceder a fincas anegadas y las cosechas que no podrán recogerse están suponiendo una pérdida directa de empleo agrario en la provincia, y no podemos permitir que esta situación deje sin protección a miles de familias del medio rural cordobés”.
Por otro lado, el secretario del Sector Agroalimentario de la federación, Miguel Ángel Carrasco, ha apuntado que ,“ante una situación excepcional, se requieren respuestas excepcionales”, y ha exigido la eliminación del requisito de “las 35 peonadas y de las 53 peonadas” trabajadas en el año que se piden “para poder solicitar el subsidio agrario y la renta agraria”, respectivamente.
Igualmente, UGT FICA Córdoba ha solicitado “la modificación urgente de la normativa de la Seguridad Social para que, durante este periodo extraordinario, no sea obligatorio reunir 30 peonadas en los 12 meses anteriores para mantenerse inscrito en el censo agrario”.
La organización sindical ha planteado además “la condonación del abono de la cuota del Régimen Especial Agrario (sellos o boletines agrarios), mientras persistan las consecuencias de las inundaciones, así como la aprobación urgente de un Plan Especial de Empleo Agrario extraordinario, que permita paliar la pérdida de jornales ya producida y la que previsiblemente se producirá por las cosechas que no podrán recogerse”.
En esta línea, Carrasco ha remarcado que “en años anteriores ya se han adoptado medidas extraordinarias, como consecuencia de la sequía y otras contingencias climáticas, flexibilizando o reduciendo los requisitos de peonadas, para garantizar la protección social de las personas trabajadoras del campo, y en anteriores crisis derivadas de fenómenos meteorológicos adversos se han aprobado adaptaciones excepcionales del subsidio agrario”, por lo que considera que ahora “debe actuarse con la misma urgencia y sensibilidad”.