“Ha habido una campaña de desinformación entorno a Mercosur en las zonas rurales”, afirman fuentes de la Comisión Europea, señalando que el origen de dicha desinformación puede estar en Rusia.
El rechazo y las manifestaciones que agricultores y ganaderos protagonizaron hace unas semanas contra el Acuerdo de Mercosur parecieron más numerosas que las realizadas por otros tratados comerciales, también muy polémicos para España, como es el caso del de Marruecos. De hecho, el lema “No a Mercosur” se ha convertido en la bandera de ciertos movimientos agrarios (más provinciales que nacionales) y, claramente, de un partido político, de VOX, al que en ocasiones también se le ha sumado el Partido Popular.
Combatir los bulos
Hace tiempo que la Comisión Europea es consciente de que la desinformación, los bulos y las medias verdades son una importante amenaza para los sistemas políticos democráticos porque los desestabiliza.
En este sentido, la presidenta del ejecutivo comunitario, Ursula Von der Leyen, solicitó a su comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Christopfhe Hansen, al inicio de su mandato, lo siguiente: “Me gustaría que se centrara en combatir la difusión selectiva de desinformación en las zonas rurales, como parte de su trabajo para abordar los desafíos específicos de estas áreas”.
Desde la Unión Europea se apuesta por viajar desde Bruselas a los territorios para contar de primera mano lo que allí se negocia y de este modo intentar frenar la desestabilización que generan los bulos.
“Las zonas rurales son más vulnerables a la desinformación”, ha afirmado una fuente de la Comisión Europea, aunque, por otra parte, las nuevas tecnologías han facilitado en las últimas décadas que las gentes del medio rural accedan a la información igual que las del medio urbano, (siempre y cuando haya conectividad suficiente).