Unións Agrarias ha planteado implantar métodos de caza profesional del jabalí ante el “riesgo” de que la peste porcina africana llegue a Galicia, recordando que esta especie es el “principal vector” de transmisión de la enfermedad “a la par que causa accidentes de tráfico y daños agrarios”.
El vicesecretario xeral de la organización, Félix Porto, ha advertido de que, si no se ponen en marcha planes de prevención ante una posible expansión de la plaga, la comercialización y regionalización del porcino gallego será “imposible”.
Por su parte, el responsable de desarrollo de área de Unións Agrarias, Jacobo Feijóo, ha explicado que reclaman “medidas extraordinarias” en aquellas zonas donde la caza recreativa, que ya “no puede hacer mucho más dado el envejecimiento y la falta de reemplazo de quienes la practican”, resulte insuficiente.
En este contexto, la organización propone recurrir a la caza no cinegética, es decir, de carácter profesional, y a herramientas novedosas como grandes jaulas que “permiten capturar unidades familiares enteras”, sistemas de visión nocturna o rifles anestésicos para lograr una captura “eficaz” en áreas periurbanas.
Feijóo considera que la Xunta debería llevar a cabo una “zonificación” que valore el nivel de riesgo en cada área y, a partir de ahí, “fijar los cupos de jabalíes a batir cada año”. El volumen que no se logre abatir mediante la caza lúdica se afrontaría con los métodos profesionales propuestos, según ha detallado.
Iniciativas y profesionalización de la caza
Además, Unións Agrarias sostiene que la puesta en marcha de estas iniciativas implicaría un “cambio en las reglas del juego de la caza gallega que exige un esfuerzo de tecnificación y profesionalización”.
En la misma línea, Porto ha defendido la creación de un “dispositivo profesional estable para la erradicación de los problemas con el jabalí” que haga posible que cazadores y empresas especializadas actúen “donde haga falta”.
Según Feijóo, la aplicación de estas medidas daría a la Xunta la posibilidad de “desplegar recursos” si la enfermedad llega a Galicia y, de este modo, “poder regionalizar el problema”.
Preguntado por la disponibilidad de personal especializado para una captura que, a su juicio, tendría que ser “asumida” por la Xunta, Feijóo ha señalado que podría articularse mediante un modelo mixto, con empresas públicas o recurriendo a la subcontratación de servicios que “los hay”.
Porto ha añadido que “si se genera oferta de que pueda haber grupos que se dediquen profesionalmente a cazar, tenemos la completa seguridad de que se pondrán en marcha empresas que darán solución a un tema como este”.
Plazos, coordinación y siniestralidad
El vicesecretario xeral ha avanzado que, además de las reuniones periódicas con la Federación de Caza, ya han pedido un encuentro con la Consellería de Medio Ambiente, aunque “aún no hay fecha”. Ambos dirigentes han insistido en que se trata de un “plan consensuado” con todo el sector y que el plazo “razonable” para su puesta en marcha es de cuatro meses, con “alguna prueba piloto de sistemas” durante ese periodo.
No obstante, Porto ha remarcado que la ejecución de la propuesta exigirá “coordinación interadministrativa”, al estar implicados distintos ámbitos como Tráfico, Medio Ambiente o Sanidad.
Impacto en tráfico, campo y sector porcino
Feijóo ha subrayado que el sector del porcino en Galicia genera 5.000 empleos directos y ha recordado que los jabalíes, unos 82.000 en la comunidad según los últimos datos de la Xunta, causan importantes problemas tanto en las carreteras como en las explotaciones agrarias.
En cuanto a la siniestralidad vial, ha precisado que el último año los jabalíes estuvieron detrás de 4.080 accidentes y 71 víctimas con algún tipo de daño personal. “Uno cada dos horas”, ha recalcado. También ha señalado que, en 2025, se registraron 4.600 avisos por daños en explotaciones agrarias, para los que la Xunta destinó cuatro millones de euros, aunque ha puntualizado que “se necesitarían 12 millones de euros” para hacer frente a esta situación.
Esta “alta” siniestralidad, “inasumible” para Porto, se suma a que los perjudicados son “quiénes dan de comer a los jabalíes”, en referencia a agricultores y ganaderos.