Cerca de 70 tractores tomarán este jueves las calles de Bilbao bajo el lema “¡UE-Mercosur Stop! La alimentación no es una mercancía”, en una protesta convocada por EHNE Bizkaia y ENBA Bizkaia. Las organizaciones agrarias alertan de que la aplicación provisional del pacto comercial entre la Unión Europea y Mercosur sería “una aberración democrática” y reclaman a los partidos vascos que “bajo ningún concepto” lo permitan.
Los portavoces de ambos sindicatos, Unzalu Salterain (EHNE) y Karlos Ibarrondo (ENBA), han presentado este martes en Bilbao la movilización, enmarcada en “un ciclo mucho más amplio” de protestas en todo el Estado para exigir que el acuerdo entre la UE y Mercosur “no se aplique”.
EHNE y ENBA prevén reunir entre 60 y 70 tractores en la capital vizcaína, que comenzarán a concentrarse a partir de las diez de la mañana en la explanada de San Mamés, en tres columnas procedentes de Ibarsusi, Elorrieta y Zorrotza. Sobre las once, iniciarán una marcha por la Gran Vía hasta el Teatro Arriaga, donde se celebrará un acto final.
Los sindicatos vizcaínos acogen “con satisfacción” que el Parlamento Europeo haya solicitado un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la compatibilidad del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y del Acuerdo Comercial Provisional con los Tratados de la UE. Sin embargo, critican que “la intención de la Comisión Europea es aplicar provisionalmente el acuerdo”, lo que, en palabras de Salterain, sería “una aberración democrática”.
Por ello, reclaman que “bajo ningún concepto pueda aplicarse provisionalmente” y exigen a la Comisión Europea que “suspender el acuerdo y abstenerse de tomar cualquier medida encaminada a su aplicación provisional o ratificación hasta que el tribunal haya emitido su dictamen”.
Las organizaciones agrarias insisten en que la alimentación no debe “entrar en todos estos acuerdos”. “La alimentación no es una mercancía, es un derecho básico”, ha subrayado el representante de ENHE, advirtiendo de que “cuando entra en juego en este tipo de acuerdos, siempre es moneda de cambio”.
EHNE y ENBA rechazan el acuerdo UE-Mercosur porque, entre otros motivos, “el refuerzo de los mercados internacionales debilita el mercado interior y obstaculiza el relevo generacional”. Según remarcan, “en esas claves de competitividad, el que pierde es el pequeño modelo de agricultura y el mediano”, considerado “prioritario” en Europa y que “es imposible pensar que pueda competir” en esas condiciones, por lo que el pacto con Mercosur “tendría unos efectos devastadores”.
Salterain ha incidido en que “el gran reto” del sector, tanto en Euskadi como en el resto de Europa, es “el relevo generacional” y ha denunciado que “todos estos acuerdos van directamente en contra de cualquier política” orientada a impulsarlo. A su juicio, “no es coherente apostar por el relevo generacional y al mismo tiempo abrazar los acuerdos de libre comercio”.
Además, los sindicatos advierten de que “la desregulación de los mercados provoca contextos cada vez más sostenidos de volatilidad de precios”, lo que agrava “la precariedad agraria”.
En esta línea, reclaman que “los parámetros de comercio tienen que cambiar” para “partir desde el respeto de la soberanía alimentaria de todos los pueblos” y asentarse en “un comercio justo”.
En este contexto, instan a las formaciones vascas y a las que tienen representación en el Parlamento Europeo a que “bajo ningún concepto permitan que se pueda aplicar provisionalmente el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur”.
Decisiones lejanas con impacto directo en el campo vasco
Tras la movilización del jueves, su objetivo es abrir un calendario de reuniones con todos los partidos políticos para trasladarles su postura, una cita que consideran “de una importancia vital”.
“A pesar de tener mucho trabajo en casa, aunque no sea de nuestro gusto, nos sentimos obligados a acudir otra vez a Bilbao con nuestros tractores para llamar la atención, sobre todo de los partidos políticos que toman decisiones muy lejos de aquí, pero que nos afectan directamente”, ha explicado Karlos Ibarrondo.
El dirigente de ENBA ha alertado del riesgo de “competencia desleal” que, a su juicio, genera este acuerdo, ya que implica “traer a nuestro mercado” productos en cuya producción se han utilizado sustancias que “aquí no están autorizadas”.
Ibarrondo ha añadido que, en el marco de la Política Agraria Comunitaria para los próximos años, “también va a haber una bajada” del presupuesto europeo. “Por una parte traemos productos que no cumplen estos mínimos y además no se compensa esto con la PAC”, ha lamentado.
Ante esta situación, los sindicatos vizcaínos reclaman que la PAC cuente con “un presupuesto sólido y diferenciado, distribuido equitativamente, integrando la regulación de mercado y dirigiéndose hacia una transición agroecológica”.
Defienden, asimismo, que es necesario “reforzar el merado interno con mecanismos de control de la producción y apostar decididamente por una transición productiva en el marco del Pacto Verde y la estrategia de la granja a la mesa” y, en paralelo, “articular planes y mecanismos ambiciosos para promover el relevo generacional y la incorporación de nuevas personas a la actividad agraria, junto con la promociñón de la alimentación local mediante compra pública”.