El secretario general de UPA Huelva, Manuel Piedra, ha denunciado que el importe que abona el consumidor en el supermercado por la fresa onubense, que concentra el 98% de la producción nacional, oscila en estos momentos entre 5 y 10 euros por kilo, mientras que el agricultor recibe únicamente 2 euros, cantidad a la que además hay que restar todos los costes de producción.
“Alguien se está quedando con el dinero de los agricultores”, ha subrayado, porque “si el consumidor paga 7 y 8 euros por un kilo de fresa, y nosotros la cobramos menos de 2, y de ahí hay que detraer los gastos, alguien le está metiendo la mano del bolsillo a los consumidores”.
Piedra ha realizado estas declaraciones este martes en Mérida, una de las paradas del recorrido por 16 ciudades españolas que está realizando la organización agraria dentro de la campaña de promoción puesta en marcha tras la crisis de la hepatitis detectada en fresas importadas desde Marruecos en 2024.
Cuestionado por los medios sobre los perjuicios ocasionados por las últimas borrascas en un sector que se encuentra en plena campaña, ha explicado que todavía no se han evaluado de forma definitiva, ya que se está a la espera de que concluya la recolección para determinar cuántos kilos “no se han recolectado en los meses de más valor y cuantificarlo económicamente”.
“Hemos tenido que tirar la mitad de la producción de fresa”, ha asegurado, además en los momentos de “más valor” del producto, ha recalcado.
Campaña “YO COMO FRESAS DE HUELVA”
La campaña “YO COMO FRESAS DE HUELVA” ha recalado este martes en Mérida, con el respaldo de UPA-UCE Extremadura, tras haber pasado por Adamuz (Córdoba), Madrid y Sevilla, antes de continuar su ruta por distintas localidades del país.
En la Plaza de España de Mérida se han distribuido más de 1.000 tarrinas de fresas de Huelva, un producto que “no necesita promoción”, ha indicado Piedra, recordando que en esta provincia se produce el 98 por ciento de la fresa de todo el país.
Con esta iniciativa quieren destacar el esfuerzo de los agricultores que, “a pesar de los temporales, de las inclemencias meteorológicas y de crisis de precios en origen, se levantan todos los días para producir unas fresas sanas, seguras y sostenibles”, ha enfatizado.
Asimismo, ha puesto de relieve el peso de este cultivo en la economía onubense, donde existen más de 15.000 hectáreas dedicadas a frutos rojos, que generan más de 100.000 empleos. De ellos, 45.000 son trabajadores nacionales, mientras que alrededor de 14.000 proceden de Marruecos, 5.000 de países sudamericanos y unos 20.000 de Rumanía.
Defensa del producto nacional y subida de costes
La acción promocional cuenta con el apoyo de UPA-UCE Extremadura, cuyo secretario general, Óscar Llanos, ha explicado que esta campaña se integra en una defensa de los productos nacionales, resultado del trabajo diario de los agricultores para ofrecer “productos de calidad, sanos y sostenibles”.
Ha considerado este respaldo “muy importante” en el contexto de la actual situación de “crisis” que atraviesan distintos sectores agrarios en Extremadura, que teme que se agrave por el encarecimiento de los costes de producción derivado de la guerra en Oriente Próximo.
Este incremento de gastos se prevé especialmente de cara a las próximas campañas de regadío, que ya venían soportando elevados costes, y que ahora, con la subida del petróleo, afrontarán nuevos aumentos en fertilizantes y fitosanitarios, lo que hará que la situación sea “todavía mucho más insostenible”.
Por ello, reclaman a la Junta de Extremadura y al Gobierno central la puesta en marcha de ayudas para “paliar un poco la situación de subida de los costes de producción que nos va a llevar”.
En esta línea, ha apuntado que ya se observa cómo “diferentes empresas multinacionales” están incrementando precios “sin ningún motivo”, dado que, aunque el petróleo procedente de la zona en conflicto representa “un porcentaje muy pequeño”, “las propias empresas están subiendo sin ninguna necesidad”, algo que, ha advertido, terminará repercutiendo en el consumidor final.
Ante este escenario, Llanos ha pedido el respaldo de los consumidores a los agricultores, y que no se fijen únicamente en el importe del producto, sino que “vea de dónde viene, dónde se produce y dónde se envasa este producto”.
“No nos queda más remedio que el propio consumidor sea el que apoya al agricultor, que sea el que apoya al ganadero para poder seguir hacia adelante y poder tener esa seguridad alimentaria por la que tanto trabajamos y luchamos para que un país o una comunidad regional como es Extremadura no tengamos problemas de abastecimiento el día de mañana”.
Críticas a la falta de gobierno y al decreto de ayudas
En relación con el decreto de ayudas del Gobierno para compensar los daños de las últimas borrascas, Llanos ha reiterado su rechazo a que se haya excluido a la provincia de Cáceres y a “gran parte” de Badajoz, y ha pedido a la Junta de Extremadura que apruebe también medidas de apoyo, siguiendo el ejemplo de Andalucía.
Ha añadido que la inestabilidad política en la región, con un Ejecutivo en funciones y sin acuerdo de gobierno más de dos meses y medio después de las elecciones, está empeorando la situación del campo.
“Ya es momento de tener gobierno porque lo necesitamos, tanto el sector agrario como la ciudadanía, porque estamos trabajando, estamos diciéndoles y no solucionamos ninguna cosa porque no tenemos gobierno”, ha lamentado Llanos, que ha pedido a las formaciones políticas que alcancen un acuerdo “por el bien de todos los extremeños”.
El dirigente agrario ha recalcado que “es momento” de contar ya con un gobierno estable para atender a un sector que arrastra la “crisis de la lluvia” y que se enfrenta ahora a otra derivada del encarecimiento de los carburantes.
“Tenemos una crisis ya en el sector importante y si no tenemos gobierno pues estamos viendo que no nos reciben, no nos contestan y con esta situación pues será insostenible de cara a la próxima campaña”, ha concluido.