La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha acogido “positivamente” el proceso de regularización de personas migrantes, al entender que resultan “necesarias” para la supervivencia y dinamización del medio rural, tal y como señala en una nota remitida a los medios.
La organización profesional agraria subraya que el sector necesita con urgencia mano de obra para cubrir la escasez de trabajadores en numerosos territorios y en distintas ramas productivas vinculadas al campo.
A la espera de conocer con detalle el acuerdo adelantado este martes entre el Partido Socialista (PSOE) y Podemos, UPA insiste en su apuesta por que se regularice la situación administrativa de la población inmigrante que ya reside en los pueblos y comarcas del medio rural español. “El objetivo debe ser la integración total en nuestra sociedad”, han reiterado desde la entidad.
Según la organización, esta nueva regularización debe permitir que las personas migrantes accedan a derechos y obligaciones que hagan posible contar con un contrato de trabajo digno. “Esas personas contribuirán a sostener el Estado del Bienestar en el presente y en el futuro, así como a aportar vida, juventud y capacidad de trabajo a zonas como el medio rural”, han señalado.
UPA ha vuelto a llamar la atención sobre las dificultades para encontrar personal en el campo, uno de los ejes centrales del actual ciclo de movilizaciones agrarias, cuyo momento culminante está previsto para este jueves en todo el país, y que constituye además una de sus demandas históricas para combatir la crisis demográfica que padece el medio rural español.
La organización ya valoró “positivamente” la aprobación del nuevo Reglamento de Extranjería, una norma que, a su juicio, pretende hacer “la vida un poquito más fácil” a miles de personas de origen migrante que residen en España.
En esta línea, UPA considera que el reglamento tendrá un “impacto positivo” en el medio rural, al favorecer la incorporación de miles de personas al mercado laboral, algo especialmente requerido por los sectores intensivos en mano de obra, como la agricultura y la ganadería.