UPA-UCE Extremadura ha denunciado que las “importaciones masivas” de arroz procedente de países de fuera de Europa están tirando por tierra el mercado y provocando unos precios “ruinosos” para los productores.
Así lo ha expuesto el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, durante la reunión sectorial celebrada este martes en el Ministerio de Agricultura, en Madrid.
La organización agraria ha explicado que el sector arrocero atraviesa una coyuntura “muy complicada” en el conjunto del país, ya que alrededor del 50 por ciento de la producción de la última campaña continúa sin salida comercial y, además, lo que se logra colocar en el mercado se paga con unos “precios ruinosos para los agricultores”.
En Extremadura, segunda comunidad productora de arroz de España, la campaña ha estado “muy condicionada” por la meteorología. Las lluvias de finales de primavera retrasaron de forma significativa la siembra y, unidas a las prolongadas olas de calor y a la falta de materias activas en los fitosanitarios, han provocado que la cosecha se reduzca en torno a un 25 por ciento.
“Todo esto amenaza la continuidad de muchas explotaciones del sector arrocero extremeño en caso de no adoptarse medidas urgentes”, ha lamentado Llanos.
UPA-UCE Extremadura ha subrayado en una nota de prensa que esta problemática deriva, en parte, de la ausencia de una cláusula de salvaguardia en vigor y del “confusionismo interesado” que, según denuncia, generan algunas industrias en torno al origen del arroz, de manera que los consumidores no identifican con claridad la procedencia del producto que adquieren.
La organización ha defendido que las producciones de arroz de Extremadura y del resto de España son “mucho más seguras y de mayor calidad” que las que llegan de fuera del ámbito comunitario. “El arroz procedente de terceros países tiene unos costes mucho más bajos y eso hace que sea imposible competir en el mercado”, ha apuntado Llanos.
Durante la reunión sectorial, UPA-UCE Extremadura ha insistido también en la importancia de implantar un etiquetado claro sobre el origen del arroz y ha reclamado la puesta en marcha de una “cláusula de salvaguardia efectiva”, así como la adopción de medidas adicionales para este sector dentro de la nueva PAC.