Unións Agrarias (UU.AA.) está ultimando la presentación de una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra las principales distribuidoras de carburantes, a las que acusa de “concertación de precios”.
El sindicato agrario advierte de un encarecimiento “disparado” de los combustibles que, en el caso del gasóleo destinado a uso agrícola, se sitúa en torno al 24% en apenas diez días, hasta alcanzar los 1,5 euros por litro. Esta escalada sitúa a las explotaciones gallegas en una situación de “alerta máxima”.
En una nota pública, la organización sostiene que esta “escalada explosiva en la cotización no tiene explicación mas allá de la mera especulación en los precios, ya que todo el combustible que se está vendiendo fue comprado antes del conflicto en el golfo Pérsico”. Señala además que el encarecimiento se extiende a otros insumos básicos, como los fertilizantes, que “en la última semana subieron 100 euros en tonelada”, y a productos derivados del petróleo, entre ellos los plásticos utilizados en las explotaciones agrarias.
Ante este escenario, Unións Agrarias reclama a los gobiernos central y autonómico la activación urgente de un plan de contingencia que coordine medidas para asegurar la continuidad de la actividad productiva “ante las graves consecuencias que se derivan de la concurrencia de factores tan negativos y sobre todo de la incertidumbre ante los escenarios futuros”. Entre esas medidas, exige el cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria en lo relativo a la actualización de los costes de producción y su traslación al precio en origen de la leche, la carne o las patatas.
La organización lamenta, asimismo, que “la fuerte subida de insumos no ha ido de la mano de una subida de los precios que los productores perciben y eso es algo que debe mudar de inmediato para garantizar el futuro de un sector estratégico para el rural gallego que cada año pierde músculo por la constante caída y cierre de explotaciones”.