La Asociación de la Industria Agroalimentaria de Castilla y León, Vitartis, ha dado a conocer el IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, que tendrá lugar en Segovia los días 7 y 8 de mayo y reunirá “a casi 500 empresarios, expertos y directivos del sector, para debatir sobre la soberanía alimentaria”.
El acto de presentación se ha celebrado en la Diputación Provincial de Segovia y ha contado con la intervención del presidente de Vitartis, Santiago Miguel; la delegada territorial de la Junta, Raquel Alonso; y el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente.
Santiago Miguel ha detallado que la finalidad del encuentro es “analizar cómo debe organizarse toda la cadena de valor del sector -producción, transformación y distribución- para que Castilla y León y España sean capaces de producir y procesar los alimentos que sus ciudadanos demandan, con la menor dependencia posible del exterior”.
Según ha recalcado, “hablar de soberanía alimentaria es apostar por garantizar que las materias primas que necesite la industria alimentaria se produzcan en nuestro territorio, reduciendo todo lo posible la dependencia de las importaciones, de manera que los vaivenes de los mercados tengan el menor impacto posible”.
Para ejemplificar esa “vulnerabilidad”, el presidente de Vitartis ha aludido a las “sucesivas crisis” de los últimos años, como la pandemia, la guerra de Ucrania, el “caos” en el sector logístico y las tensiones geopolíticas, y ha citado como muestra reciente el “efecto inmediato” que tiene la guerra en Oriente Medio sobre el precio del petróleo en las dos últimas semanas.
En sus palabras, “la escalada del crudo ha encarecido los combustibles de forma casi inmediata, lo que repercute directamente en los costes de producción y acaba trasladándose, tarde o temprano, al precio que paga el consumidor en el supermercado”.
En este escenario internacional, Miguel también ha aludido al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur -que integra a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay-, precisando que desde Vitartis “no existe una postura contraria al acuerdo en sí mismo”, aunque ha manifestado la “preocupación de algunos sectores” por la posibilidad de que los productos importados “no cumplan las mismas exigencias de calidad que se aplican a los producidos en Europa”.
Ha insistido en que “no se está en contra de la competencia, pero sí en contra de la competencia desigual, desleal”.
Cuestionado por la tensión actual entre productores y distribuidores en el ámbito lácteo, el presidente de Vitartis ha recordado que la distribución no forma parte de la asociación, pero ha remarcado que trabajan “para escuchar a todos los actores de la cadena, entender los problemas de cada uno y generar espacios de colaboración entre productores y transformadores”. A su juicio, la organización pretende ser una “balsa de aceite” que contribuya a “limar las diferencias” entre los distintos eslabones que la conforman.
Programa del congreso y peso del sector agroalimentario
El congreso incluirá cuatro ponencias marco y siete mesas redondas en las que participarán más de una treintena de especialistas. Entre las cuestiones que se abordarán figuran el desafío del crecimiento empresarial, la importancia del talento, la sostenibilidad y el nuevo rol energético que asume la industria alimentaria.
Una de las mesas se centrará específicamente en el papel de la Unión Europea, bajo el título “¿Tiene Europa soluciones?”, y contará con la presencia de los eurodiputados vinculados a Castilla y León Raúl de la Hoz, del Partido Popular Europeo, e Iratxe García, presidenta del grupo parlamentario de los Socialistas y Demócratas.
El sector agroalimentario de Castilla y León ocupa el tercer lugar en el conjunto de España tanto por número de compañías como por volumen de facturación. Reúne 2.736 empresas, genera más de 57.100 puestos de trabajo -el 5,4 por ciento del empleo de la comunidad- y alcanza una cifra de negocio de 16.280 millones de euros, lo que supone el 30 por ciento del volumen de negocio industrial de la región y el 33 por ciento del empleo en ese ámbito. Además, casi el 37 por ciento de todas las firmas exportadoras de Castilla y León pertenecen al sector agroalimentario, con ventas al exterior que superan los 3.350 millones de euros.