Wingstop inaugura en Madrid su primer restaurante físico en España tras cuatro años de reparto a domicilio

Wingstop abre su primer restaurante físico en Gran Vía tras cuatro años operando solo con delivery y refuerza su apuesta por el mercado español.

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Wingstop inaugura en Madrid su primer restaurante físico en España tras cuatro años de reparto a domicilio

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Wingstop, la enseña estadounidense especializada en alitas de pollo, da un paso más en su plan de expansión en España con la puesta en marcha de su primer local a pie de calle en Madrid, después de cuatro años operando únicamente mediante el canal de “delivery”, según ha detallado la compañía en una nota.

El nuevo establecimiento, situado en pleno eje comercial de la Gran Vía madrileña, abrirá al público el próximo 26 de marzo y supone el arranque de una nueva etapa estratégica para la firma en el mercado nacional.

La llegada al formato de restaurante físico se produce tras haber consolidado su modelo en España. Desde su desembarco en el país, Wingstop ha registrado una elevada demanda a través del “delivery”, lo que ha confirmado la positiva respuesta de los clientes locales y ha permitido asentar las bases de su siguiente fase de crecimiento.

“Esta apertura en Gran Vía representa mucho más que un nuevo restaurante: marca el punto de partida de nuestro proyecto físico en España. Nace de la ambición de construir marca, experiencia y comunidad, situando el sabor en el centro de todo lo que hacemos. Nuestro objetivo es trasladar el posicionamiento que ya ha conectado con los consumidores españoles en el mundo del 'delivery', a la experiencia de marca completa en el restaurante, creando un lugar donde esa conexión cobre vida de una manera tangible, cercana y memorable”, han indicado desde Wingstop.

Wingstop está integrada en Wingstop Inc., grupo fundado en 1994 y con sede en Dallas (Texas), que opera y franquicia más de 3.000 restaurantes en Estados Unidos, México, Europa, Oriente Medio y Asia, de los cuales el 98% están gestionados por socios franquiciados.

Con la puesta en marcha de su primer restaurante en España, la cadena sitúa al mercado nacional como uno de los focos prioritarios dentro de su hoja de ruta internacional y pone en marcha un plan de crecimiento sostenible, orientado al desarrollo de su red, la captación y gestión del talento y la creación de comunidad en torno a la marca.

Así, la 'flagship' de Madrid plasma el ADN global de Wingstop en un espacio que combina una estética urbana con pantallas digitales y kioscos de autopedido personalizados.