Hungría enciende las luces de Europa

El ex eurodiputado y miembro de la Convención que redactó la Constitución Europea, Carlos Carnero, reflexiona en Demócrata sobre la victoria de Peter Magyar en Hungría y su impacto en la Unión Europea

2 minutos

Carlos Carnero ha sido eurodiputado del PSOE

Publicado

2 minutos

Que la derrota de Viktor Orbán es una buena noticia para Hungría y para la UE no admite discusión. Los húngaros dejarán de vivir en una “democracia autoritaria” y tendrán la oportunidad de salir del estancamiento económico. La UE se librará de uno de los más conspicuos antieuropeos que se han sentado más tiempo en el Consejo Europeo y en el Consejo.

Que la derrota de Orbán es una mala noticia para Trump, Putin, Netanyahu y la extrema derecha tampoco admite debate.Trump envió a su vicepresidente a salvar al soldado Orbán en una misión que ha saldado con un rotundo fracaso. Putin pierde a quien vetaba -muchas veces en forma de chantaje- los paquetes para Ucrania y de propina le transmitía en directo las discusiones confidenciales de las instituciones europeas.

Netanyahu, envuelto en su continua serie de masacres (Gaza, Líbano), se queda sin quien le apoyaba activamente en la UE, aunque le resta la pasividad de muchos países miembros y la propia Comisión al condenar sus acciones.

La extrema derecha (el partido de Orbán se sienta en el Parlamento Europeo en el grupo Patriotas con lo más granado de ese espectro) recibe el mensaje de que su ascenso no es imparable, lo que vale para las convocatorias electorales 2027 de Le Pen/Bardella y también para Meloni, que le ha cuidado bastante.

Ahora hay que confiar en que todas las esperanzas puestas en Peter Magyar (Pedro Húngaro) se cumplan. Que sea un europeísta de la familia conservadora a la que pertenece y sitúe a su país entre los que apuestan por más Europa, separándolo de lo que queda del Grupo de Visegrado. Que aleje a Budapest de Trump, Putin y Netanyahu, esa tríada que amenaza a la UE y al resto del Planeta. Que haga retornar la democracia plena a Hungría, empezando por recuperar la separación de poderes y garantizar los derechos ciudadanos. Que impulse el crecimiento para una economía estancada.

Los europeos estamos satisfechos de que uno de nuestros países con una historia y una cultura más ricas aporten el máximo al acervo común. Pero la alegría no debe confundirse con la ingenuidad. Tenemos que tocar para creer, si queremos evitar la frustración de unas altas expectativas.

Magyar, no lo olvidemos, llega sin más oposición que el FIDESZ, porque no hay partidos de centro- izquierda en el parlamento alojado en una maravillosa sede junto al Danubio Pero el electorado que le ha hecho primer ministro incluye a personas de todas las tendencias democráticas y europeístas, a las que debe responder con sus decisiones.

La UE, por tanto, debe acompañarle desde el primer momento con su respaldo y animarle respetuosamente a ser un líder europeo, con sus fortalezas y debilidades, como todos, pero guiado por los valores y objetivos de la Unión a la que Hungría pertenece desde 2004.

Fue en ese año cuando voté sí en el Parlamento Europeo a la adhesión del país magyar, mal utilizada por Orbán durante dieciséis años. Hoy hay más luces en la casa común europea. Y Magyar tiene que mantenerlas así encendidas con sus decisiones.

sobre la firma:

Carlos Carnero González (Madrid, 1961) ha sido eurodiputado, miembro de la Convención que redactó la Constitución Europea, diputado a la Asamblea de Madrid, Embajador en Misión Especial y Director Gerente de la Fundación Alternativas.