La sociedad española tenía un deber con dos profesiones de riesgo que constituyen un servicio público de carácter esencial e interés social: los agentes forestales y medioambientales y los bomberos forestales. Necesitaban una ley básica que les de seguridad jurídica en sus funciones, mejore la conservación de nuestro medio ambiente y sirva, de manera adecuada, los intereses generales de la ciudadanía.
La sociedad española tenía un deber con dos profesiones de riesgo que constituyen un servicio público de carácter esencial e interés social: los agentes forestales y medioambientales y los bomberos forestales
El pleno del Congreso aprobó, el pasado día 23 de julio, sin ningún voto en contra, esos dos textos legales; para cuidar a los que nos cuidan, a los que se queman las botas en los incendios y se juegan hasta la vida por defender nuestro patrimonio natural.
