Europa en la encrucijada

La eurodiputada y ex ministra de Sanidad, Leire Pajín, analiza los retos a los que se enfrenta la Unión Europea en la nueva legislatura que comienza: «Es necesario no distraerse y centrar todos los esfuerzos en abordar los problemas reales de la ciudadana europea garantizando una mayor justicia social».

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No es la primera vez que la UE – un territorio donde convivimos 500 millones de habitantes diversos y 27 países, – se enfrenta a enormes retos de futuro. Sin embargo, los desafíos actuales por su complejidad y doble dimensión, de naturaleza interna y externa, están configurando una tormenta perfecta que interpela directamente a las raíces de nuestra democracia y a la esencia más íntima del proyecto europeo.

En el plano interno, las últimas elecciones europeas, arrojaron un resultado agridulce. Los partidos políticos que comparten el proyecto europeísta hemos conseguido mantener la mayoría parlamentaria en la Eurocámara, y eso es una buena noticia. Pero no deja de ser muy preocupante el aumento de las fuerzas de la extrema derecha en casi todos los principales países europeos, que ha seguido confirmándose en elecciones regionales de algunos estados miembros. 


Los socialistas nos hemos comprometido a trabajar, con todos los resortes democráticos, para revertir la situación y frenar el ascenso de aquellos que, apelando a una supuesta soberanía nacional, reniegan de los valores democráticos europeos, dificultando la convivencia, sembrando odio, y cuestionando nuestros principios esenciales.

Así mismo, los conflictos armados a las puertas de la Unión y en particular en Ucrania y Gaza, abren un debate preponderante sobre nuestra seguridad. Una seguridad que debe entenderse en un sentido amplio, no refiriéndose exclusivamente a las capacidades de defensa.

Si algo nos debería haber enseñado la experiencia de la pandemia y de conflictos pasados, es que la seguridad europea, y global, pasa inexorablemente por fortalecer nuestra autonomía estratégica, nuestras capacidades conjuntas de prevención y respuesta a las crisis de salud, de cambio climático y de movilidad humana, por transformar y reforzar el multilateralismo, y por desplegar todas los resortes diplomáticos y políticos para garantizar la paz, y blindar el derecho humanitario internacional.

Los conflictos armados a las puertas de la Unión abren un debate preponderante sobre nuestra seguridad

Del mismo modo, para afianzar la democracia y la seguridad global y europea, es necesario renovar la confianza de la ciudadanía en el proyecto europeo, y para ello, es imprescindible encarar los problemas con franqueza, removiendo las raíces de la desigualdad, las inseguridades y la desconfianza. Es necesario no distraerse y centrar todos los esfuerzos en abordar los problemas reales de la ciudadana europea garantizando una mayor justicia social, desarrollando el pilar social europeo, apoyando a las personas vulnerables y a los jóvenes, a encontrar trabajos dignos y garantizando el acceso a una vivienda -un problema en el que Europa debe centrar su energía para contribuir en la búsqueda de una solución.

Es necesario no distraerse y centrar todos los esfuerzos en abordar los problemas reales de la ciudadana europea garantizando una mayor justicia social

Arrancamos el curso político estás semanas con un rol decisivo para el Parlamento Europeo. Elegiremos el colegio de comisarios que acompañará a Úrsula Von der Leyen, para hacer frente a todos estos desafíos. Una Comisión que debe ser inexcusablemente paritaria para garantizar los principios democráticos y de representatividad de nuestras sociedades. Y que debe tener muy presente que, de nuestra actuación en los próximos años, dependerá la continuidad del espacio de paz y bienestar social para el que fuimos creados. 

SOBRE LA FIRMA
Leire Pajín es eurodiputada y ex ministra de Sanidad.