El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha mostrado este jueves su satisfacción por la decisión adoptada el pasado 1 de abril por los Veintisiete, que despeja el terreno para que el acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido sobre Gibraltar pueda empezar a aplicarse de manera provisional a partir del 15 de julio, con un retraso de tres meses respecto al calendario inicialmente fijado por Bruselas y Londres.
Durante su comparecencia ante la comisión de Exteriores del Congreso, Albares ha defendido que se trata de un “acuerdo histórico” y ha remarcado que, aunque aún debe ser ratificado por el Consejo y el Parlamento Europeo, existe base jurídica suficiente para su aplicación provisional.
“Debemos felicitarnos porque el Consejo ha aprobado el contenido del acuerdo y ha acordado que éste se aplicará provisionalmente el próximo 15 de julio”, ha resaltado, insistiendo en que el texto no contempla “cesión alguna en materia de soberanía”. “Todo lo contrario, no renunciamos a nuestras posiciones en materia de soberanía y jurisdicción y nunca lo haremos”, ha asegurado.
El jefe de la diplomacia española ha reivindicado que se han cumplido todos los objetivos marcados, subrayando que “la relación política y jurídica de la Unión Europea con Gibraltar pasará siempre y necesariamente por España y será más estrecha que nunca”.
En este contexto, ha señalado que la Administración General del Estado, “con la colaboración inestimable del Ayuntamiento de La Línea (Cádiz)”, sigue preparando la puesta en marcha del acuerdo a partir del 15 de julio, “una vez que tanto la UE como Reino Unido completen sus procedimientos internos de aprobación y firma del texto”.
La semana pasada, los Veintisiete respaldaron por unanimidad la firma y la aplicación provisional del pacto, aunque aún falta su formalización, un trámite que puede prolongarse al menos dos meses.
Albares ha destacado que, con la eliminación de la Verja, por primera vez las personas y mercancías que crucen la frontera de Gibraltar “pasarán a estar controladas por autoridades españolas”. La Policía Nacional asumirá los controles Schengen de quienes entren en el Peñón por puerto y aeropuerto, además de garantizar la supervisión de las mercancías en los puestos aduaneros españoles.
Igualmente, España dispondrá por primera vez de información sobre lo que accede a la base británica y las personas que circulen por ella deberán identificarse ante autoridades españolas. El acuerdo obliga también a Gibraltar a establecer un impuesto indirecto general y tributos especiales sobre hidrocarburos, alcohol y tabaco, cuya trazabilidad deberá quedar garantizada.
AUTODETERMINACIÓN DEL PEÑÓN
La cuestión de la soberanía ha centrado buena parte del debate entre los grupos. Jon Iñarritu, de Bildu, ha reclamado “ir avanzando en buscar una solución para que sean los gibraltareños quienes decidan su futuro constitucional en un futuro”, un asunto en el que el ministro ha evitado pronunciarse.
El portavoz de Sumar, Agustín Santos, ha calificado el acuerdo como un “paso adelante gigantesco” y ha abogado por reabrir la discusión sobre la soberanía del Peñón que, según el Tratado de Utrech, corresponde a Reino Unido y solo podría regresar a la Corona española cuando Londres decidiera cederla.
Santos ha rememorado que, durante el Ejecutivo de José María Aznar, el Parlamento británico estableció que la población de Gibraltar tendría poder de veto sobre cualquier negociación relativa a este asunto, pero considera que es necesario crear condiciones para revisar lo que ve como “una situación completamente desfasada y contraria a los intereses de la población de Gibraltar”.
Las principales objeciones han venido de PP y Vox. El diputado del PP Carlos Floriano sostiene que España ha perdido la ocasión de reclamar la soberanía o de impulsar una etapa de cosoberanía, como intentó el Gobierno de Mariano Rajoy. “No han querido dar la batalla, se han entregado sin pedir nada a cambio”, ha denunciado, acusando al Ejecutivo de “reconocer de facto la soberanía británica” y de permitir que los gibraltareños mejoren su posición respecto a la UE pese a que Reino Unido ya no forma parte de ella.
Asimismo, ha advertido de que España pierde la capacidad de denunciar el acuerdo de manera directa y que esa potestad recaerá únicamente en la UE, y ha criticado que la Junta de Andalucía quedara fuera de las conversaciones.
Por todo ello, ha hablado de “irresponsabilidad, incompetencia, negligencia” del ministro. “No se han enterado de la oportunidad que nos daba el Brexit ¿o sí, señor Albares?”, ha cuestionado, sugiriendo la existencia de “algún interés espurio” que justificaría la “opacidad” que atribuye al Gobierno.
INTERESES ESPURIOS Y TRAMA DE HIDROCARBUROS
“Creo que ocultan algo porque nada de lo que han hecho tiene una explicación sensata”, ha añadido Floriano, enlazando con la trama de hidrocarburos por la que se investiga al empresario Víctor de Aldama, acusado junto al exministro José Luis Ábalos en el caso de las mascarillas.
El diputado del PP ha señalado que en los últimos cinco años la venta de fuel marino desde Gibraltar ha aumentado “de forma exponencial” y ha criticado que el acuerdo no incluya instrumentos para “garantizar el origen y la trazabilidad del fuel que la colonia pone en el mercado”. “Solo esperamos no encontrarnos en Gibraltar con la trama de hidrocarburos”, ha apostillado, recordando que Ábalos “estuvo en Gibraltar con su pasaporte diplomático” y “se le regaló un chalé en la zona”.
Floriano acusa al ministro de intentar “vender cómo históricos” unos avances que, a su juicio, no lo son, y de mantener el “paraíso fiscal” gibraltareño. También da por hecho que la Seguridad Social española “tendrá que asumir el pago de las pensiones porque Londres no querrá saber nada del tema”, extremo que Albares ha desmentido. El parlamentario del PP ha reclamado igualmente explicaciones por la falta de solución al “conflicto sobre las aguas territoriales”.
QUE SE VOTE EN ESPAÑA
Desde Vox, José María Sánchez ha calificado de “insulto a la inteligencia” y de “violenta” la intervención del “microministro” Albares. “Usted abusa y miente; es el titular más deplorable de esta cartera desde 1977”, le ha espetado, calificando de “indignas” sus manifestaciones sobre Gibraltar.
Tras defender, en línea con el PP, que el acuerdo debería someterse a votación en el Parlamento español, ha acusado al ministro de haber pronunciado únicamente “barbaridades” por su “ignorancia” jurídica. Albares le ha reprochado su “mala educación” y le ha reclamado más “patriotismo” y menos “vacuidad”.
“Claro que ustedes van a poder votar este acuerdo. ¿Cómo que no? Lo van a poder votar en el Parlamento Europeo y espero que lo hagan a favor”, ha replicado el ministro, convencido de que lo que incomoda al PP es que haya sido el Gobierno de Pedro Sánchez quien haya alcanzado un acuerdo que incluso el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha elogiado.
Albares ha sostenido que el Ejecutivo de Rajoy estaba “dispuesto a entregar la soberanía” del Peñón “a cambio de nada” —algo que Floriano ha rechazado con vehemencia— y ha restado importancia a sus observaciones sobre las aguas territoriales. “¿De verdad que usted quiere que yo me siente a hablar de aguas que son aguas españolas?”, ha contestado.
El ministro ha tildado de “falsas” el resto de acusaciones de Floriano y Sánchez, remarcando que el texto incluye “muchísimas salvaguardas” que permiten a España solicitar su suspensión, y ha pedido al PP que “no intente engañar” en materia fiscal.
En cualquier caso, Albares ha vuelto a ofrecer al PP la posibilidad de sumarse al pacto. “Aún están a tiempo, convenza al señor (Alberto Núñez) Feijóo para que le deje sentarse conmigo”, le ha instado.