El PSOE reclama intensificar la respuesta ante los animales domésticos en Doñana y la Junta reivindica una gestión responsable

El PSOE reclama reforzar la respuesta ante los animales domésticos en Doñana mientras la Junta defiende su gestión responsable y un marco normativo específico.

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El PSOE reclama intensificar la respuesta ante los animales domésticos en Doñana y la Junta reivindica una gestión responsable

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La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha defendido este lunes en la Comisión parlamentaria el modelo de “gestión responsable que impulsa la Junta” para salvaguardar Doñana frente a “los impactos asociados a la presencia de animales domésticos en el entorno del Parque Nacional”, mientras que el PSOE ha reclamado “redoblar los esfuerzos” ante este “muy grave problema” que “exige una actuación contundente” por la “interacción entre especies domésticas y las especies silvestres”.

Durante su intervención, solicitada por el PSOE para abordar la presencia de animales domésticos asalvajados en el parque natural, la consejera ha señalado que la irrupción de estos animales en espacios naturales y forestales “no es un fenómeno exclusivo de Doñana”.

El parlamentario socialista onubense Mario Jiménez ha resaltado que la Estación Biológica de Doñana ha alertado en un informe de “la amenaza” que supone la presencia de perros asilvestrados o callejeros y de colonias de gatos, que generan “una degradación de los ecosistemas porque terminan invadiendo el espacio del Parque Natural y están destrozando o están atacando a especies que forman parte de la cadena trófica y se está rompiendo el equilibrio” por “la competencia de comida, la hibridación con el gato montés o la transmisión de enfermedades”, algo que considera “muy grave”.

En esta línea, ha lamentado que “hasta seis linces han sido atacados y han muerto” por “manadas de perros asilvestrados”, al tiempo que ha pedido “proteger” a todas las especies, tanto autóctonas como invasoras, y reforzar la cooperación de la Junta con los ayuntamientos del entorno para el control de las colonias felinas.

Catalina García ha recordado que Doñana constituye un sistema ecológico de “altísimo valor” que requiere una gestión “especialmente exigente, coordinada y continuada”. En este sentido, ha destacado que “el Gobierno andaluz ha situado Doñana en el centro de su acción política desde el inicio de la legislatura, entendiendo que su protección es una obligación ambiental y social”.

La consejera ha incidido en que se trata de “un problema detectado desde hace años en distintos territorios, que requiere una respuesta continuada y rigurosa” y que puede provocar impactos “relevantes” sobre la fauna silvestre y los ecosistemas, “desde la depredación directa hasta la competencia por recursos, la transmisión de enfermedades o la alteración de comportamientos naturales”.

García ha apuntado que conservar este enclave “significa proteger empleo, preservar el equilibrio de los ecosistemas y mantener a Andalucía como referente internacional en la defensa del patrimonio natural”, y ha precisado que la presencia de animales domésticos en espacios protegidos y en su entorno responde a “causas diversas”, como la proximidad de núcleos urbanos, el abandono o pérdida de animales de compañía o la existencia de colonias sin control.

En relación con los gatos, ha señalado que este caso requiere una atención específica por “su capacidad de adaptación y su comportamiento depredador”. Ha citado trabajos de la Estación Biológica de Doñana que han comprobado que algunos gatos domésticos pueden recorrer más de dos kilómetros desde sus hogares, penetrando en hábitats naturales y entrando en contacto con especies silvestres de conservación prioritaria, como el gato montés.

“Este comportamiento genera riesgos como la competencia por alimento, la depredación de aves y pequeños mamíferos o la posibilidad de hibridación, con consecuencias para la conservación genética de las especies”, ha añadido. A su entender, en un espacio como Doñana “el problema no se mide solo en términos de presencia, sino de impacto potencial, especialmente cuando confluyen factores como la proximidad de asentamientos humanos y la disponibilidad de alimento, que pueden atraer y mantener a animales domésticos en zonas sensibles”.

Marco normativo y control de predadores

La consejera ha destacado que la respuesta de la Junta se sustenta en “principios claros”, entre ellos la prioridad de la conservación en un Parque Nacional, el respeto al marco legal y competencial, la prevención y la compatibilidad entre bienestar animal y defensa de la biodiversidad. En este contexto, ha mencionado la reciente aprobación de la nueva Orden de Control de Predadores de la Junta, que “incluye un apartado específico sobre animales domésticos asilvestrados y su gestión en espacios naturales y en el entorno rural”.

“Esta norma reconoce como predadores domésticos asilvestrados a aquellos animales que, habiendo perdido el dominio humano, viven libres en el medio natural y pueden afectar al equilibrio ecológico”, ha precisado. La orden prevé que los ejemplares asilvestrados de perros y gatos puedan ser objeto de control mediante métodos de captura homologados “únicamente cuando concurren circunstancias habilitantes y siempre con autorización administrativa excepcional”.

Catalina García ha recalcado que la norma excluye “expresamente” el sacrificio de estos animales, que “deben ser puestos a disposición de las entidades locales competentes, respetando en todo momento la normativa de bienestar animal”.

Asimismo, ha subrayado que esta regulación se coordina con la legislación estatal sobre protección de los derechos y el bienestar de los animales y prevé protocolos de colaboración con los ayuntamientos para la captura y traslado de animales asilvestrados bajo criterios técnicos y con supervisión administrativa.

Prevención, gestión y sensibilización

Más allá del marco legal, la titular de Sostenibilidad ha detallado que la actuación de la Consejería se organiza en varias líneas de trabajo complementarias. Entre ellas, ha resaltado la detección y diagnóstico de la situación mediante “el refuerzo de la vigilancia en zonas sensibles” y en los puntos de transición entre áreas humanizadas y el espacio protegido, “con especial atención a los periodos críticos para la fauna”.

En este ámbito, ha explicado que se está avanzando en el registro “sistemático” de incidencias y en la cooperación entre los equipos del espacio natural, los agentes medioambientales, técnicos de la Agencia Amaya y los servicios municipales, con el fin de “reaccionar con rapidez y anticiparse a la consolidación de problemas”.

En materia de prevención, ha puesto el acento en la señalización e información en accesos y zonas de uso público, así como en el control de prácticas de alimentación no autorizada. También ha resaltado las “mejoras” en la gestión de áreas periféricas mediante la ordenación de residuos y la disminución de recursos tróficos accidentales, medidas que ha calificado de “especialmente eficaces para disminuir la presión sobre el espacio protegido”.

La consejera ha señalado que “cuando se detecta la presencia de animales domésticos dentro del Parque o en enclaves especialmente sensibles se actúa con criterios técnicos y personal cualificado, garantizando la identificación, la trazabilidad y la derivación a los recursos competentes”.

En cuanto a los gatos, ha insistido en que las colonias “no pueden consolidarse” dentro del espacio protegido y que la prioridad debe ser “evitar su instalación” y actuar sobre los focos de origen, en coordinación con los municipios del entorno. Finalmente, ha remarcado la relevancia de “la sensibilización y la corresponsabilidad ciudadana”, indicando que se promueven acciones informativas sobre “tenencia responsable” y sobre el impacto “que determinados comportamientos pueden tener sobre especies vulnerables”.

Para concluir, ha reiterado la “necesidad de una coordinación institucional real” y de una “evaluación continua” de las medidas en marcha, con el objetivo de “mejorar la eficacia de la gestión y garantizar la protección de la fauna silvestre y los hábitats de Doñana”.