La Junta defiende que Andalucía estuvo a la altura y resalta su coordinación con el Gobierno en el accidente de Adamuz

Antonio Sanz defiende en el Parlamento que Andalucía respondió con rapidez y coordinación institucional al accidente ferroviario de Adamuz.

4 minutos

La Junta defiende que Andalucía estuvo a la altura y resalta su coordinación con el Gobierno en el accidente de Adamuz

Publicado

4 minutos

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, sostuvo este jueves ante el Pleno del Parlamento andaluz que Andalucía estuvo “a la altura”, utilizando sus propios recursos y dentro del marco de sus competencias, para hacer frente a la tragedia del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), actuando en todo momento de forma coordinada con el Gobierno central, responsable de la red ferroviaria. A su juicio, “la lealtad y la colaboración institucional” resultan esenciales ante un episodio de esta envergadura.

Sanz intervino en un Pleno extraordinario del Parlamento autonómico, celebrado pese a que enero es un mes inhábil, para dar cuenta de la actuación de la Junta ante las emergencias derivadas del siniestro ferroviario del pasado 18 de enero. Compareció a iniciativa propia y a petición de los grupos de PP-A, PSOE-A, Por Andalucía y Adelante Andalucía. “Posiblemente, sea la intervención más difícil a la que me he enfrentado en esta Cámara por la naturaleza del asunto que vamos a abordar, porque Andalucía sigue de luto; 45 vidas se apagaron de forma repentina en Adamuz”, fueron las palabras con las que abrió su exposición.

Tras trasladar el pésame más sentido, su cercanía y el compromiso total del Ejecutivo andaluz con los familiares de las víctimas y con las personas heridas, subrayó que, ante una catástrofe de estas características, “la ciudadanía exige respuestas, rigor y verdad de cada uno de nosotros en el ámbito de nuestras competencias” y que actuar sin “atajos, sin opacidad y sin excusas es un deber moral que tenemos con los familiares de las víctimas y los heridos”. Remarcó igualmente la cooperación, el diálogo y la lealtad mantenidos entre las distintas administraciones implicadas: central, autonómica, provincial y local.

Al producirse una desgracia de este tipo, insistió en que es clave “la lealtad y la colaboración institucional” y que de ello “nos tenemos que sentir orgullosos todos los diputados de esta Cámara, como se tienen que sentir orgullosos todos los andaluces”. Añadió que “en ningún momento, en ningún minuto, en ningún segundo de la zona cero ni de cualquier actuación ha existido ni colores políticos, etiquetas o chalecos de administraciones distintas, todo ha sido sumar, solidaridad, humanidad, colaboración y profesionalidad”.

El consejero explicó que, ante una tragedia de tal magnitud, la intervención de la Junta se articula en dos grandes ámbitos bien diferenciados: el estrictamente sanitario y el relativo a la gestión de emergencias.

Detalló que la fase de emergencias sanitarias comenzó a las 19:44:51 horas del domingo 18 de enero, cuando se recibió la primera llamada alertando del vuelco de un tren Iryo en la línea Córdoba-Madrid, dentro del término municipal de Adamuz. Apenas 3 minutos después de ese primer aviso se activaron todos los recursos disponibles, llegando el primer equipo sanitario al lugar a las 20:02 horas. De este modo, el primer equipo del Servicio de Urgencias de Atención Primaria de Adamuz se personó en la zona en unos 15 minutos y, desde entonces, se fueron desplegando progresivamente todos los medios, al tiempo que se ponía “toda la capacidad hospitalaria a disposición de los heridos desde el primer momento”.

El hospital Reina Sofía de Córdoba se convirtió en el centro de referencia por su tamaño y proximidad al punto del siniestro. Sanz señaló que resultó especialmente conmovedor comprobar cómo el personal de los distintos hospitales, a quien trasladó su reconocimiento, “se volcaron para arrimar el hombro ante la catástrofe que hemos sufrido, incorporándose incluso muchos de ellos de forma voluntaria pese a estar de descanso”.

El titular de Emergencias hizo extensivo su agradecimiento al servicio 112, Protección Civil, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Cruz Roja, Infoca, GREA y UPA, así como al cuerpo de bomberos de Córdoba capital y al de la Diputación, por el papel determinante que desempeñaron en el troceado de los trenes para poder localizar a las víctimas.

Según expuso, “la respuesta fue rápida, proporcionada y segura” y los recursos movilizados fueron los “necesarios, cuando fueron necesarios y donde fueron necesarios”. A su entender, ha quedado acreditado que Andalucía “cuenta con un sistema de emergencias sanitarias sólido y bien entrenado”; que los protocolos operativos funcionan y que se dispone de profesionales altamente implicados, y que la sanidad pública constituye “una garantía de seguridad para la ciudadanía en los momentos más difíciles”.

En cuanto a los planes y dispositivos especiales asociados a este tipo de incidentes, explicó que la coordinación y la rapidez en la toma de decisiones se mantuvieron desde el inicio. Una vez confirmados los primeros datos del accidente, se activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en Andalucía en fase de preemergencia, situación operativa 0, con afección a la provincia de Córdoba, elevándose a situación 1 a las 21:50 horas ante la evolución de los hechos. Cuatro días más tarde, el 22 de enero, se procedió a la desactivación de dicho plan territorial.

“Andalucía ha estado a la altura de las circunstancias en el plano institucional, en el plano asistencial y en el plano de gestión de una catástrofe, mostrando en todo momento siempre una actitud dialogante y desechando siempre la posibilidad de la confrontación”, concluyó Sanz, convencido de que esa era la actitud que reclamaba la sociedad andaluza.