La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, ha afirmado que la colocación de las grandes esculturas en el puerto de Málaga, “al encontrarse fuera del Bien de Interés Cultural (BIC) --del Centro Histórico-- y no existir un entorno definido en su declaración, no requiere autorización de la Consejería de Cultura”, si bien ha precisado que se responderá al escrito remitido por distintas entidades de la ciudad.
Del Pozo ha explicado que la Delegación Territorial de Cultura ha recibido una petición de varias organizaciones “y se está estudiando la documentación para ver qué respuesta podemos darle en el ámbito de nuestras competencias jurídicas”, recordando además que el puerto celebrará este viernes un consejo extraordinario para analizar la propuesta de instalación por seis meses “sin posibilidad de prórroga”.
Así ha contestado la consejera en la Comisión de Cultura a la cuestión planteada por el parlamentario socialista por Málaga Josele Aguilar, quien le ha reclamado que “no mire para otro lado” ante lo que ha descrito como una “agresión” al centro histórico y ha interpretado la operación como “la única explicación que esto tiene es un ataque de megalomanía del presidente de la Autoridad Portuaria”, Carlos Rubio.
Según ha detallado, los técnicos de la Delegación Territorial de Málaga han inspeccionado la zona “y han constatado que los pedestales se encuentran fuera de la delimitación del conjunto histórico de Málaga, a unos 40 metros del límite sur del BIC”. Asimismo, ha recordado que en la declaración o inscripción de 2012 del Conjunto Histórico “no se delimitó ni se definió ningún entorno”.
En este sentido, ha subrayado que el entorno de un BIC, definido en la Ley de Patrimonio, “no es algo que podamos decidir libre o subjetivamente”, sino “un ámbito físico delimitado que tiene que estar perfectamente definido en la propia resolución de inscripción”, ya que los inmuebles protegidos “cuentan con un régimen jurídico que limita los derechos de sus titulares a los que se imponen una serie de obligaciones”.
“Por lo tanto, la instalación de las esculturas, al encontrarse fuera del BIC y no existir un entorno definido en su declaración, no requiere autorización de la Consejería de Cultura y Deportes”, ha reiterado la titular de Cultura, que ha insistido en que “no podemos desde la Delegación Territorial exigir una autorización que no exige la Ley de Patrimonio”.
Ha recordado igualmente que el puerto “estuvo incluido inicialmente en la delimitación del Conjunto Histórico en el procedimiento administrativo que fue incoado como BIC”, pero que, al concluir dicho procedimiento en abril de 2012, “se modificó la delimitación inicial con la que había sido incoado”, dado que “al estar adscrito a la Administración del Estado, entendieron que su protección correspondía al ministerio según la Ley de Patrimonio Histórico Español” y, “por lo que quiera que sea, quedó fuera de la delimitación”.
Del Pozo ha avanzado que este viernes está convocado un consejo extraordinario del puerto para volver a examinar la cuestión, en el que se someterá a debate “instalar las esculturas durante un periodo de seis meses sin posibilidad de prórroga, una vez recibidos los informes favorables de Puertos del Estado”.
Por otro lado, el diputado socialista ha defendido que “es un espacio que requeriría la autorización de su consejería ante una actuación que realiza otra administración, como en este caso la Autoridad Portuaria” y ha recalcado que la intervención se plantea “en uno de los espacios urbanos más sensibles, emblemáticos y cargados de significado histórico que hay en la ciudad”, situado “en su ámbito más cercano y adyacente” al BIC.
“Ya le digo yo que no está a 40 metros de la delimitación, sino directamente adyacente”, ha replicado Aguilar, insistiendo en que la normativa “no establece esa prevención de que tenga que estar delimitado previamente en la declaración del BIC también el entorno” y citando el artículo de la ley que “determina la contaminación visual como un elemento de protección de los bienes de interés cultural”.
En su intervención, ha advertido de que “lo que se está pretendiendo por parte de la Autoridad Portuaria, que el viernes lo vuelve a llevar a un consejo, le puedo asegurar que es un ataque a la visión que todos los malagueños y malagueñas tenemos de lo que es nuestro centro histórico”, remarcando que esta oposición “no es un capricho de este parlamentario malagueño”.
En este punto, ha recordado que la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo; el Ateneo; la Sociedad Económica Amigos del País; la Academia Malagueña de la Ciencia; el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales, entre otras numerosas instituciones culturales, han expresado su rechazo a “la megainstalación de estas megaesculturas en ese entorno”.
“No decimos que no la puedan poner en otro sitio del puerto, pero no en la entrada, no en lo que es la transición inmediata de la ciudad con el puerto, como se está pretendiendo”, ha señalado Aguilar, quien “como malagueñito de a pie” ha pedido a la consejera que “no puede ponerse de perfil ante lo que a todas luces le aseguro es una agresión a nuestro centro histórico”, al que le ha reclamado que proteja.
“No permita en su entorno más inmediato una instalación que alteraría de forma sustancial la visión y la configuración estética consolidada que tiene nuestro centro histórico. No es necesario jurídicamente que esté delimitado previamente el entorno de un BIC”, ha concluido.