El coordinador general de IU Andalucía y diputado de Sumar en el Congreso, Toni Valero, ha vuelto a poner el foco este jueves en la figura de Manuel José García Caparrós, el joven malagueño abatido por un disparo de la Policía durante la manifestación por la autonomía andaluza del 4 de diciembre de 1977 en Málaga, para reclamar que se le otorgue la “consideración de víctima del terrorismo” franquista.
Valero, diputado de Sumar por Málaga, ha lanzado este llamamiento en el Pleno del Congreso durante el debate sobre la convalidación o derogación del decreto que reforma la Ley de Memoria Democrática, con el fin de indemnizar a quienes fueron asesinados o sufrieron lesiones graves por la represión franquista entre el 1 de enero de 1968 y el 29 de diciembre de 1978.
En su intervención, el dirigente de IU ha defendido que con esta modificación normativa “se hace algo de justicia” con García Caparrós, del que ha recordado que “era un joven malagueño de familia humilde, de las Comisiones Obreras”, que el 4 de diciembre de 1977 “salió a las calles de Málaga a una manifestación bajo el lema 'Libertad, amnistía y Estatuto de autonomía'”, donde “lo matan”.
Valero ha subrayado que “al pueblo andaluz nada nos ha sido regalado, ni las libertades, ni los servicios públicos, ni el autogobierno” que “hoy está enterrando a la derecha que gobierna Andalucía”, y ha acusado al Ejecutivo del PP-A de Juanma Moreno de haber “traicionado el espíritu del 4 de diciembre que puso Andalucía en pie”.
En esta misma línea, ha sostenido que “en aquella manifestación del 4 de diciembre se rompió el guión de la Transición”, diseñado, según ha indicado, para “federalizar el norte y regionalizar el sur”, y ha reivindicado que “el pueblo andaluz fue vanguardia y consiguió que se reafirmara como nacionalidad histórica a la altura de Euskadi, de Cataluña y de Galicia”.
El diputado de IU ha puesto en cuestión el “relato oficial” de la Transición que la presenta como un proceso “pacífico, que no hubo violencia, que fue fruto de consensos y de pactos” entre “grandes hombres de la Historia”, y ha defendido que se trata de “un mito” que “expresa una visión distorsionada para cimentar en el imaginario colectivo una serie de falsedades que promuevan una actitud acomodaticia y acrítica”.
Valero ha lamentado que, tras la muerte de García Caparrós, hayan mediado “décadas de silencio, de impunidad, de portazos a la verdad, de archivos cerrados a cal y canto” para sus hermanas, y ha reivindicado el trabajo de dirigentes de IU, “desde Antonio Romero” hasta él mismo, para acompañar “en su lucha” a la familia del joven sindicalista malagueño “hasta conseguir la documentación” sobre su muerte “sin tachones” en el Congreso de los Diputados.
El representante de IU y Sumar ha defendido que, con el Real Decreto-Ley remitido por el Gobierno a la Cámara Baja, “se extienden y mejoran indemnizaciones a víctimas en defensa de la democracia hasta 1978”, lo que a su juicio permite que “se hace algo de justicia con Caparrós”. No obstante, ha advertido de que “queda mucho por reparar”, y ha puesto como ejemplo “el caso Almería”, en el que tres jóvenes residentes en Santander fueron “torturados brutalmente, asesinados y calcinados” tras ser confundidos por la Guardia Civil como “miembros de la ETA”, según ha relatado.
“Ni estos ni tantos otros jóvenes están amparados por este Real Decreto-Ley”, ha denunciado Valero, que ha reclamado que la norma “se tramite como proyecto de ley, para garantizar el reconocimiento y equiparación de las víctimas de crímenes cometidos por agentes del Estado hasta 1983, que es cuando realmente concluye la Transición, una vez se supera el golpe del 23F de 1981 y los últimos coletazos de esa violencia policial indiscriminada bajo la impunidad del franquismo”, insistiendo en que “no puede haber víctimas de primera y víctimas de segunda”.
Además, ha recordado que Caparrós “sigue sin la consideración de víctima del terrorismo”, motivo por el que su grupo plantea una reforma de “la Ley de Víctimas del Terrorismo y de la Ley de Memoria Democrática para incluir estos crímenes y garantizar derechos e indemnizaciones”, convencido de que “hacerlo es un ejercicio de compromiso democrático con todas esas personas humildes que empujaron la Historia con sus manos y con sus vidas”, según ha concluido Toni Valero desde la tribuna del Congreso.