El grupo parlamentario de Vox en Andalucía ha presentado una proposición no de ley (PNL) en la Cámara autonómica con la que reclama que se rechace “la implantación del menú halal en cualquier centro público”, ya sean colegios, hospitales u otras instalaciones, al considerarlo “contrario a nuestras tradiciones, usos y costumbres”.
Según ha informado este lunes la formación en un comunicado, la iniciativa se plantea como respuesta al “proyecto de real decreto por el que el Gobierno de España pretende imponer estas prácticas islamistas”, que, a juicio de Vox, supondría un cambio profundo en el modelo actual.
En el texto registrado, el partido subraya que “los extranjeros que han venido a España tienen la obligación de respetar y adaptarse a la cultura y las tradiciones del país que con tanta generosidad los ha acogido; y en ningún caso debe contemplarse como opción que sea el país de acogida el que tenga que adaptarse a las costumbres de los extranjeros”, insistiendo en que el marco de convivencia debe regirse por las costumbres nacionales.
La propuesta parlamentaria de Vox sostiene que “lo que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende disfrazar de tolerancia no es más que otro paso más hacia la imposición del multiculturalismo que tan nefastos resultados ha tenido a lo largo de toda Europa”, y vincula estas políticas con experiencias negativas en otros países europeos.
Para la formación, “la imposición del menú halal en centros escolares públicos y hospitales no traerá consigo un mayor respeto a las diferencias”, sino que constituye “otro paso hacia el establecimiento de la cultura islámica, que es una amenaza nuestra identidad, nuestra libertad e incluso nuestros derechos más básicos”, por lo que reclama frenar cualquier avance en esa dirección.
En la misma línea, Vox plantea que desde el Parlamento de Andalucía se impulse una defensa explícita de la cocina tradicional del país, de modo que se “promueva activamente la gastronomía y carnicería tradicionales españolas, y se apoye a los productores que defienden nuestras costumbres, en especial locales”, reforzando así el sector agroalimentario ligado a estos productos.
El grupo añade que “las políticas migratorias del bipartidismo han llevado a que muchos barrios españoles no sean reconocidos por sus vecinos de toda la vida, y que la degradación y la inseguridad se disparen en estas zonas”, relacionando ese diagnóstico con su rechazo a la implantación de menús específicos como el halal en los servicios públicos.
En su argumentario, la formación advierte de que “lo que hoy parece una concesión inofensiva, mañana puede ser la imposición de otras prácticas y costumbres islámicas como la degradación de las mujeres o la imposición de cárceles de tela, y otras imposiciones islamistas que una inmensa mayoría de españoles rechazan de forma absoluta”, alertando de un posible efecto arrastre de estas medidas en la sociedad.