El comité de empresa de Zelenza en Zaragoza ha arrancado este jueves una ronda de contactos con las principales formaciones políticas de Aragón, comenzando por IU-Movimiento Sumar y CHA, después del cierre del centro de trabajo que ha dejado "en el limbo" a 121 trabajadoras que prestaban servicio a la compañía Wizink.
La representación de la plantilla de Zelenza busca exponer a los partidos una situación "inédita" originada a principios de febrero, cuando Wizink decidió trasladar el servicio a un centro de trabajo situado en Portugal, gestionado por la subcontrata Marktel, según ha explicado el sindicato CCOO.
"Ante esta situación, Wizink se lava las manos, Marktel se niega a subrogarnos y Zelenza, a negociar el despido", han denunciado las trabajadoras afectadas, que se encuentran sin una solución laboral clara.
Tras el encuentro celebrado este jueves, IU-Movimiento Sumar y CHA se han comprometido a trasladar la problemática de la plantilla al resto de grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón, con el objetivo de recabar apoyos y buscar vías de solución.