Izquierda Unida Aragón ha vuelto a poner el foco en los problemas derivados de la aplicación de la adscripción automática del alumnado que procede de escuelas infantiles de la Diputación General de Aragón, tras hacerse pública el pasado 15 de abril la oferta de vacantes para el próximo curso escolar.
La organización reprocha a la DGA que no haya incorporado factores de corrección en este sistema de adscripción a los colegios de infantil y primaria para evitar situaciones de desigualdad, como podría haber sido reservar solo una parte de las plazas disponibles en cada centro con derecho de adscripción.
La coordinadora general de Izquierda Unida Aragón y portavoz en las Cortes, Marta Abengochea, ha criticado “la mala gestión de este gobierno que se preocupa mucho de mantener el negocio de la educación privada, pero poco de garantizar la equidad, el acceso y la inclusión en el sistema educativo”.
IU ha llamado la atención sobre la falta de plazas de educación especial, en particular en los programas de transición a la vida independiente para jóvenes de hasta 21 años. En este contexto, subrayan que uno de los centros con mayor número de vacantes sea el CP San Braulio, con diez plazas, pese a que no está plenamente acondicionado como centro específico de educación especial.
Según la formación, a esta carencia se suma una planificación territorial deficiente, con colegios que ofrecen menos de una vía completa: dos centros en Calatayud, frente a uno en Ejea, Alcañiz y Teruel. En Zaragoza capital, la oferta se reparte en hasta 14 centros, cuatro de ellos ubicados en barrios rurales.
Desde Izquierda Unida rechazan el modelo de escolarización basado en la zona única, al considerar que “no mejora los niveles de satisfacción de las familias, dificulta aún más la planificación y aumenta el riesgo de segregación”. Vinculan estas disfunciones a la forma en que se aplica el sistema de adscripción, previo al proceso general de escolarización y que, denuncian, detrae plazas de la red pública. “En un contexto donde no hay suficientes plazas públicas en el primer ciclo de infantil, este sistema otorga una ventaja injustificada a una parte del alumnado frente al resto”.
IU Aragón sostiene que este mecanismo permite que el alumnado adscrito acceda con antelación a las vacantes y pueda ocuparlas por completo, dejando fuera a familias que, en igualdad de condiciones, tendrían prioridad por criterios como la presencia de hermanos en el centro. Esta dinámica está generando casos en los que una misma familia se ve obligada a llevar a sus hijos e hijas a colegios distintos, con el consiguiente impacto en la conciliación.
Por este motivo, acusan a la DGA de no haber introducido medidas correctoras, como la opción de reservar únicamente la mitad de las plazas libres en cada colegio con posibilidad de adscripción. Asimismo, Izquierda Unida advierte de fallos en la planificación educativa: la reducción artificial de la demanda en determinados centros está derivando en la pérdida de unidades, como sucedió el curso pasado en el CEIP Ana Mayayo de Zaragoza, que perdió una vía. Este año, apuntan, la oferta limitada se mantiene sin rectificación.
La formación considera que el Ejecutivo autonómico está consolidando un modelo educativo desequilibrado, que obstaculiza la igualdad real en el acceso y restringe de facto la libertad de elección de centro, además de generar malestar entre las familias y en los municipios afectados.
Izquierda Unida ha avanzado que promoverá iniciativas “para corregir estas desigualdades”, y ha denunciado “un bloqueo parlamentario de las derechas, que impide abordar estos problemas en un momento clave para la educación pública”.