El diputado socialista Marcel Iglesias ha reclamado este viernes que el Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón en funciones asuma responsabilidades y lleve a cabo “una rectificación urgente de la orden de los baremos de indemnización por el sacrificio obligatorio de animales frente a la dermatosis nodular contagiosa para que compense realmente el sacrificio”. Ha censurado la actitud del Ejecutivo de Jorge Azcón, al que acusa de desidia por no haber detectado aún que la raza afectada en las ganaderías con Dermatosis Nodular en el Sobrarbe “es Parda de Montaña y no se ha incluido como tal en la publicación del BOA hoy”.
El parlamentario del PSOE ha remarcado que el Gobierno en funciones de Azcón “está a otra cosa y la orden viene a reflejar falta de empatía y de profesionalidad; resulta incomprensible que se equivoquen de raza, no es Pirenaica, es raza Parda de Montaña, y eso que durante varios días han estado en las explotaciones afectadas”.
Iglesias ha incidido en que la orden “mantienen la diferencia de valoración con la raza Limusina, una raza que no es autóctona, que es más productiva, pero que es de menor valor para el mantenimiento de las genéticas propias y, sobre todo, que no se han visto afectada en Aragón. Es decir, el Gobierno de Azcón contempla pagar mucha más indemnización por una raza que no se ha visto afectada y no contemplan en la orden la raza de las vacas que se han visto afectadas”.
Asimismo, ha subrayado que “se debe asimilar la raza Parda a vacas de alto valor genético, de cara a que puedan recibir el valor real de una ganadería extensiva, que es mucho mayor que el mero precio de mercado de los animales”.
El diputado ha añadido a sus reproches que en la orden publicada se aprecia “un copia y pega” de la normativa catalana, al considerar que “no tienen en cuenta la particularidad de Aragón ni de la ganadería extensiva, levantar una explotación de ganadería extensiva no tiene nada que ver con un cebadero, cuesta muchísimos años de trabajo y de selección de los mejores animales. No es de recibo que el trabajo de tantos años de los ganaderos afectados y la apuesta por una raza autóctona como es la vaca Parda de Montaña, no se vea reflejada en esta orden de indemnizaciones como es debido”.