Nolasco defiende que la prioridad nacional no es odio, sino justicia: Primero los aragoneses y españoles

Alejandro Nolasco reivindica la prioridad nacional como justicia y sienta las bases del acuerdo de Vox con el PP para gobernar Aragón.

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Nolasco defiende que la prioridad nacional no es odio, sino justicia: Primero los aragoneses y españoles

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El portavoz de Vox en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco, ha reiterado este miércoles que no van a “pedir perdón” por sostener la idea de prioridad nacional, un planteamiento que, ha insistido, no responde al “odio”, la “discriminación” ni el “extremismo”, sino a la “justicia, sentido común y lo que piensa una inmensa mayoría de los españoles y aragoneses”. “Primero los aragoneses y españoles”, ha subrayado.

Durante su intervención en el pleno de investidura de Jorge Azcón, Nolasco ha remarcado que “no vamos a pedir perdón por defender que quien ha nacido aquí, quien ha trabajado aquí, quien ha cotizado aquí, quien ha criado a sus hijos aquí, quien ha cuidado de sus mayores aquí y quien ha mantenido vivos nuestros pueblos merecen ser tenidos en cuenta, protegidos y priorizados en su propia tierra sin sentirse un extraño o verse relegado después de toda una vida de esfuerzo”.

Ha explicado que este concepto implica que “las ayudas públicas no pueden convertirse en una lotería opaca que termina perjudicando a quienes más han aportado con su esfuerzo, su trabajo y sus impuestos”, que la vivienda protegida “debe tener reglas claras”, que el padrón “no puede ser un coladero” y que la cotización, la residencia efectiva, el arraigo y la legalidad “deben pesar” porque “no puede ser igual quien lleva toda una vida contribuyendo que quien acaba de llegar sin vínculo alguno”.

Según ha indicado, es “muy frecuente” que este “descontrol” y estas “injusticias” terminen afectando “al humilde” y “al trabajador honrado”. En esta línea, ha cuestionado a la izquierda “a qué tiene miedo”, si a “que se sepa quien recibe las ayudas, a que se audite el gasto, a que se compruebe quién vive donde realmente dice vivir, a que se impida que los 'okupas' puedan acceder a la vivienda pública, a que los jóvenes aragoneses puedan volver a sus pueblos, a que las familias españolas tengan prioridad”.

Nolasco ha advertido de que “Aragón no puede ser una tierra que expulse a sus jóvenes por falta de oportunidades, mientras financia políticas que no priorizan su regreso, que favorecen un modelo basado en atraer mano de obra y precaria” y ha recalcado que “el que entra tiene que hacerlo de manera legal y contribuir como contribuimos todos”.

Vox será un socio exigente en el nuevo Gobierno aragonés

El representante de la formación de Santiago Abascal ha confirmado su apoyo a la investidura de Azcón “desde la convicción de que Aragón necesita abrir una nueva etapa, de estabilidad, de rumbo claro y de soluciones reales”, dejando claro que ese respaldo supone votar “a favor de un compromiso”, dado que “Aragón no puede permitirse otra legislatura perdida”.

Ha remarcado que serán “leales” pero “exigentes”, “constructivos” pero “firmes”, participando en el Ejecutivo sin renunciar a ser Vox, ya que, ha dicho, “Aragón no necesita un socio dócil, sino un socio fiable”. “Hemos venido a cumplir el mandato de las urnas sin engañar a nadie con la palabra dada por delante y con la firme decisión de hacer realidad un compromiso asumido o cada compromiso asumido”, ha señalado, insistiendo en que “los aragoneses han hablado claro”, con cinco escaños menos para el PSOE, dos menos para el PP y “el doble de Vox”.

En respuesta a las críticas de la oposición, que les tildan de “fascistas, ultras, xenófobos, enemigos de Aragón o enemigos de la democracia”, Nolasco ha reclamado “que griten menos y escuchen más a los 117.000 aragoneses que nos votaron”. Ha asegurado asimismo que regresa “más fuerte” y con un acuerdo “con compromisos verificables”, tras abandonar el Ejecutivo en 2024 “por principios”, después de que Feijóo ordenara a sus barones “traicionar a su socio”. “A diferencia de Génova, no basamos nuestros principios en encuestas”, ha añadido.

Claves del pacto con el PP en Aragón

Posteriormente, Alejandro Nolasco ha detallado las líneas maestras del acuerdo alcanzado con el PP, que incluyen reforzar los servicios públicos con más recursos para la sanidad y la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, así como la defensa del campo y del medio rural frente a “imposiciones externas que arruinan el sector primario”, como Mercosur, la Agenda 2030 o el Pacto Verde. “No haremos lo que diga Madrid, pero tampoco haremos lo que diga Bruselas”, ha advertido.

También ha apostado por “dejar más dinero en el bolsillo de las familias trabajadoras”, mediante rebajas fiscales, impulso a la natalidad y bonificaciones para jóvenes y familias aragonesas. Ha reclamado una fiscalidad diferenciada, mejores comunicaciones viarias, conectividad y más oportunidades para que “vivir en un pueblo vuelva a ser una opción de futuro”, además de proteger el territorio frente a “modelos energéticos desordenados que sacrifican campos fértiles y paisajes sin beneficio real para los aragoneses”.

Entre las medidas enumeradas, ha incluido “poner final al fraude en el empadronamiento” y “acabar con el despilfarro político”, con una revisión de subvenciones “innecesarias”. Del mismo modo, ha defendido “una política migratoria seria, ordenada y legal”, sin “imposiciones desde Madrid” ni “repartos irresponsables de menores extranjeros no acompañados”.

En materia de vivienda, ha urgido a “facilitar que los aragoneses vuelvan a ser propietarios”, con “menos trabas burocráticas, más oferta pública y protegida, ayuda real a jóvenes y familias y una lucha firme contra la ocupación”. “No se trata de traer a gente de fuera para que nos sustituya, sino también dejar que la gente de aquí pueda tener hijos como se ha hecho siempre, dándoles facilidades”, ha apuntado.

Modelo para España y horizonte de cambio

Nolasco ha defendido que “Aragón necesita menos despacho y más territorio, menos prohibición y más libertad, menos burocracia y más arrimar el hombro para ayudar de verdad a quienes producen riqueza, que dan empleo y sostienen nuestros pueblos, con menos ideología climática, más gestión del agua, de los montes, de los regadíos y de la vida real.”. Ha insistido en que Vox no ha llegado “a ocupar espacio”, sino a “transformar las políticas”.

Ha concluido que “no hemos venido a callarnos, hemos venido a cumplir y, si dentro de cuatro años, Aragón es una tierra con más libertad, más seguridad, más vivienda, más apoyo a las familias, más respeto al campo, más oportunidades para los jóvenes y más justicia en las ayudas públicas, habrá merecido la pena y habremos abierto camino para el cambio real y definitivo que con urgencia”.

Por último, se ha dirigido al PP para remarcar que el pacto sellado entre ambas formaciones “no es la meta, es el punto de partida de lo que Vox quiere para el conjunto de los españoles”, y ha celebrado que su socio de gobierno “esté dispuesto a reconocer que es el camino”, aunque ha lanzado un aviso: “Queremos mucho más, España necesita mucho más”.