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Ya está en el BOE: el Gobierno limita la subida de los alquileres al 2% hasta 2027 y prorroga automáticamente los contratos por dos años

El BOE publica el decreto que fija un límite del 2% a las subidas del alquiler y prorroga automáticamente los contratos en un contexto marcado por la escalada energética y la presión inflacionaria derivada de la guerra de Irán

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El tope al alquiler entra en vigor desde ya

El control de los precios del alquiler ya es una realidad. El Boletín Oficial del Estado ha publicado este sábado el real decreto-ley que limita la actualización anual de las rentas al 2% hasta el 31 de diciembre de 2027, una medida que afecta tanto a pequeños propietarios como a grandes tenedores.

La norma entra en vigor de forma inmediata, lo que implica que todos los contratos que venzan a partir de ahora deberán ajustarse a este nuevo límite. El objetivo, según el propio texto, es contener el impacto del encarecimiento de la energía y evitar que el coste de la vivienda se dispare en un contexto económico cada vez más tensionado.

Prórroga automática de contratos hasta dos años

El decreto introduce además una segunda medida clave: la prórroga automática de los contratos de alquiler que expiren entre 2026 y 2027 por un periodo máximo de dos años.

Esto supone, en la práctica, que miles de contratos no podrán actualizarse libremente ni finalizar en las condiciones habituales, sino que quedarán extendidos bajo los términos actuales, con el límite del 2% como referencia para cualquier revisión de precios.

El mecanismo busca aportar estabilidad a los inquilinos en un momento en el que la incertidumbre económica y la volatilidad de precios están condicionando el mercado inmobiliario.

La guerra de Irán, en el origen de la medida

El propio Gobierno vincula directamente esta intervención al impacto de la guerra en Oriente Medio. En el decreto se reconoce que España se encuentra en una crisis de vivienda que puede agravarse por el efecto inflacionario del conflicto.

El texto señala que el encarecimiento del gas y del petróleo —derivado de la guerra— tendrá un impacto inmediato en la inflación, tal y como ya ha advertido el Banco Central Europeo.

La preocupación del Ejecutivo es evitar un efecto en cadena: energía más cara, inflación más alta y, como consecuencia, una subida adicional de los alquileres que termine tensionando aún más la economía de los hogares.

Consulta aquí el texto completo del decreto de alquiler

📄 Lea aquí el texto integro que propone el Gobierno
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El objetivo: evitar que el alquiler supere el 30% de la renta

La norma fija como línea roja que el coste de la vivienda, sumado a los gastos básicos, no supere el 30% de los ingresos medios de los hogares.

Para ello, el decreto justifica la necesidad de adoptar medidas “extraordinarias y urgentes” que frenen la evolución de los precios en un mercado ya tensionado por la escasez de oferta y el incremento de la demanda.

El Ejecutivo también apunta a factores estructurales, como la falta de aplicación de zonas tensionadas en algunas comunidades autónomas, que han limitado el efecto de la regulación previa.

Un mercado bajo presión creciente

El límite del 2% se sitúa en línea con el índice de referencia más reciente, aunque introduce una restricción generalizada que afecta a todo el mercado, independientemente del tipo de arrendador.

La medida llega en un momento en el que el mercado del alquiler acumula años de subidas y en el que la evolución de los precios energéticos añade una nueva capa de presión sobre los costes de vida.

Una intervención en plena escalada económica global

La decisión del Gobierno se produce en paralelo a un contexto internacional marcado por la inestabilidad. La guerra en Oriente Medio ha disparado los precios de la energía, ha tensionado los mercados financieros y ha obligado a los bancos centrales a replantear su estrategia ante el riesgo de inflación persistente.

En este escenario, la vivienda se convierte en uno de los principales frentes de actuación para evitar un deterioro acelerado del poder adquisitivo de los hogares.