Astrid Pérez seguirá al mando de la Calre y alerta de que las RUP “no pueden pagar” las nuevas prioridades de la UE

Astrid Pérez renueva al frente de la Calre y advierte de que las RUP no deben asumir el coste de las nuevas prioridades presupuestarias de la UE.

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Astrid Pérez seguirá al mando de la Calre y alerta de que las RUP “no pueden pagar” las nuevas prioridades de la UE

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La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha sido reelegida este miércoles al frente de la CALRE (Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa), revalidando por unanimidad la confianza de las cámaras legislativas regionales europeas en su labor de liderazgo.

Pérez afronta un nuevo mandato tras un primer año caracterizado por la cooperación institucional, la defensa del peso político de las regiones y un impulso a la proyección internacional de la Conferencia.

Durante la sesión plenaria celebrada en Tenerife, que ha congregado a presidentes y presidentas de parlamentos autonómicos y regionales de países como Austria, Bélgica, España, Italia, Alemania y Portugal, la presidenta expuso la inquietud de la Cámara canaria ante el posible impacto del próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea en las regiones ultraperiféricas y, de forma específica, en Canarias.

En su intervención, remarcó el valor de los actuales instrumentos europeos que han permitido sostener sectores clave y preservar la cohesión territorial del archipiélago, y advirtió de que las RUP “no pueden pagar” las nuevas prioridades de la UE.

Recordó que en el actual periodo europeo Canarias ha recibido 1.878 millones de euros del Posei para apoyar el sector primario, además de 673 millones de euros procedentes del FEDER y del Fondo Social Europeo destinados a sufragar servicios públicos esenciales.

A estas cantidades se añaden 88 millones de euros en compensaciones pesqueras, imprescindibles para mitigar los sobrecostes estructurales asociados a la condición de región ultraperiférica.

La presidenta alertó de que una eventual merma de estas dotaciones específicas implicaría una “pérdida significativa” de recursos para Canarias, con efectos directos sobre la competitividad, la conectividad, la sanidad y programas de cooperación estratégica como el Interreg MAC.

“No hablamos solo de números”, señaló, “sino de un menor apoyo al campo, una reducción del músculo financiero para los servicios esenciales y un retroceso real respecto al marco anterior que pondría en riesgo la cohesión territorial”.

Astrid Pérez sostuvo que las nuevas prioridades de la Unión no pueden traducirse en la “desaparición” de las compensaciones a Canarias, ya que ello supondría un “retroceso” en el principio de igualdad recogido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Por este motivo, reafirmó el compromiso de Canarias con el frente común de las Regiones Ultraperiféricas y resaltó el papel de la Calre como foro esencial para la defensa de la subsidiariedad y de una gobernanza multinivel efectiva.

En este marco, subrayó la importancia de seguir impulsando una Europa de las regiones que garantice la cohesión, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de la diversidad territorial.