Therese provoca lluvias torrenciales en Canarias mientras los servicios de emergencia trabajan a pleno rendimiento

Esta es la situación de la borrasca Therese en Canarias: inundaciones, intervención de la UME y clases suspendidas

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Carretera cortada a la altura del Barranco de Fataga durante el paso de la borrasca Therese | Europa Press

Carretera cortada a la altura del Barranco de Fataga durante el paso de la borrasca Therese | Europa Press

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Canarias vive días de emergencia histórica tras el paso de la borrasca Therese, que durante más de ocho días ha provocado inundaciones, desprendimientos y evacuaciones en varias islas.

Gran Canaria y Tenerife son las más afectadas, con presas al borde del desborde, carreteras cortadas y viviendas anegadas, mientras los servicios de emergencia trabajan sin descanso para minimizar daños y garantizar la seguridad de la población.

Ante la gravedad de la situación, el Gobierno de Canarias ha socilitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que sigue desplegada en ambas islas principalmente achicando agua, puentes y carreteras inundadas.

Alerta roja, suspensión de clases y vigilancia máxima

El martes por la noche, el Gobierno de Canarias elevó a alerta roja el aviso por lluvias torrenciales, calificando la situación de “peligro extraordinario”.

La presidenta del Cabildo insular, Rosa Dávila, activó el sistema de alertas ES-Alert, suspendió las clases, que no se recuperarán hasta el jueves, y reforzó todas las medidas de prevención. Durante la madrugada, las lluvias intensas golpearon municipios del norte de Tenerife como Tacoronte y Puerto de la Cruz, mientras que en Gran Canaria el agua se acumulaba en barrancos y desbordaba presas, provocando inundaciones dispersas y graves en distintas localidades.

Canarias fue víctima de un sistema de baja presión formado en el Atlántico Norte que ha arrastrado aires húmedosy fríos hacia el archipiélago canario, generando lluvias intensas y vientos fuertes

Este tipo de fenómenos meteorológicos, caracterizados por un centro de presión más baja que su entorno, provoca la ascensión del aire húmedo, formación de nubes densas y precipitaciones torrenciales, que en el caso de Therese se han concentrado especialmente en Gran Canaria y Tenerife.

La combinación de la geografía accidentada de las islas, con barrancos y sistemas de presas, como la de Ayagaures, y la llegada de núcleos convectivos muy activos, ha generado un episodio extremo de lluvias acumuladas, desbordes y riesgo de deslizamientos. 

Precipitaciones históricas y territorio saturado

El director técnico de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, Federico Grillo, detalló que en algunos puntos se han superado los 700 litros por metro cuadrado en seis días, llevando al límite la capacidad de una treintena de presas.

Los acumulados en 12 horas alcanzaron 60 mm en Tacoronte y 30 mm en varias localidades del norte de Tenerife, con la previsión de más lluvias intensas en La Palma, el norte y este de Tenerife, y el este y sur de Gran Canaria.

Nadie en el mundo podía prever la virulencia de esta célula convectiva”, subrayó Grillo, describiendo la formación de nubes rápidas y localmente muy intensas que han generado inundaciones, desprendimientos de laderas, caída de palmeras y deslizamientos de edificios.

Evacuaciones y respuesta de emergencia

Desde el inicio del fenómeno, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES 112) ha registrado 1.783 incidencias en todo el archipiélago, principalmente por crecidas de barrancos, cortes de carreteras y problemas eléctricos. A pesar de la magnitud de la borrasca, las autoridades destacan que no se han registrado daños personales gracias a la rapidez de los operativos de emergencia.

Las imágenes de los últimos días muestran vecinos evacuados, calles anegadas, vehículos atrapados y edificios parcialmente deslizados barranco abajo, como ocurrió en Teror, Gran Canaria. La UME continúa trabajando para achicar agua, asegurar infraestructuras y proteger a la población ante un escenario que sigue siendo extremadamente peligroso.

Tenerife rebaja la alerta pero mantiene medidas preventivas

Tras la mejora de las condiciones meteorológicas provocadas por Therese, Tenerife ha rebajado a nivel 1 la situación de emergencia, aunque mantiene medidas preventivas ante los efectos acumulados del temporal. La isla ha registrado cerca de 600 incidencias durante esta noche, principalmente en el norte, con desprendimientos, cortes de luz y afectaciones en la red viaria.

Las autoridades llaman a la prudencia y vigilancia, mientras continúan las labores de recuperación en los distintos municipios.

El Gobierno asegura ayudas económicas para la recuperación

En paralelo, el Gobierno de España ha anunciado que financiará al menos el 50% de los daños ocasionados por la borrasca. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, explicó este martes que las partidas se llevarán al Consejo de Ministros “a la mayor brevedad posible” una vez se tengan las cuantificaciones de los desperfectos.

“Hay una norma que establece que el Gobierno aporta al menos el 50% en infraestructuras municipales, pero vamos a validar todas ellas y hacer el máximo esfuerzo para que cuanto antes se recupere la absoluta normalidad en Canarias”, indicó Torres. Estas ayudas se suman a las labores de emergencia que ya se desarrollan en las islas y buscan garantizar que la población pueda volver a su vida cotidiana con rapidez y seguridad.

Aunque la borrasca comienza a remitir en algunas zonas, Gran Canaria y Tenerife permanecen en situación de emergencia, con núcleos convectivos dispersos que podrían generar precipitaciones intensas y localizadas. Las autoridades mantienen máxima vigilancia, mientras los ciudadanos enfrentan la recuperación de infraestructuras, carreteras y servicios básicos, y el archipiélago supera uno de sus episodios meteorológicos más graves de los últimos años.