La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jessica de León, ha avisado este jueves de que la guerra de Irán presionará al alza la inflación por el encarecimiento de los carburantes, lo que se traducirá en paquetes turísticos más costosos y una reducción de las pernoctaciones en las islas.
En una comparecencia en comisión parlamentaria, a raíz de una pregunta formulada por Vox, ha explicado que para contener el impacto de este escenario se ha apostado por la “diversificación” de mercados emisores. Entre ellos ha citado Portugal, con un incremento del 34% en plazas aéreas, República Checa (+12%), Polonia (+17,8%), Irlanda (6,3%) y el mercado nórdico (4,9%).
De León ha señalado también que otro efecto directo del conflicto es el desvío de turistas que antes optaban por destinos de Oriente Medio, situando a “Canarias y Baleares” entre los principales territorios que están recibiendo ese flujo. Como ejemplo, ha mencionado que el turoperador TUI ha anunciado nuevas conexiones desde Hannover, Stuttgart, Düsseldorf, Frankfurt y Múnich hacia Mallorca, Fuerteventura, Gran Canaria, Lanzarote, Creta y Rodas.
Aun así, ha matizado que el archipiélago, que registra una ocupación media superior al 80%, dispone de “poco margen” para absorber un aumento repentino de visitantes.
En términos generales, y pese a que las agencias de viaje alemanas han sufrido una caída del 13% en sus ingresos por reservas, la consejera ha indicado que Canarias mantiene “estabilizada” su capacidad aérea para los próximos meses, con un 2% más de vuelos internacionales durante este invierno y un retroceso en el tráfico con la Península.
La portavoz adjunta de Vox, Paula Jover, ha admitido que existe una “estabilización” en la demanda turística tras el “impulso” posterior a la pandemia que permitió a Canarias encadenar cifras récord, y ha admitido que la guerra de Irán tendrá consecuencias porque se encarecerán los billetes de avión.
En su opinión, este nuevo conflicto bélico “obliga a todos los operadores turísticos y económicos a replantear sus estrategias” y ha recordado que el “motor económico” del archipiélago es “altamente sensible” a variaciones en las plazas aéreas, el nivel de empleo, los precios y la ocupación alojativa.