EAPN Canarias y Unicef han coincidido este martes en calificar de “insoportables” los niveles de pobreza infantil, una realidad que consideran ya cronificada en el archipiélago, y han pedido a los diputados autonómicos que impulsen de forma urgente un acuerdo entre todas las administraciones públicas para hacerle frente.
El vicepresidente de EAPN, Fernando Rodríguez, ha subrayado que “ya toca un pacto” durante su intervención ante la comisión parlamentaria de estudio de la pobreza infantil en Canarias, donde ha señalado que el llamado escudo social ha logrado “amortiguar” parte del impacto, pero ha insistido en que son imprescindibles medidas de carácter estructural.
Apoyándose en el último informe de la entidad, ha explicado que la reducción de la pobreza se ha frenado en el archipiélago —con indicadores prácticamente calcados a los de 2024 y 2025—, de modo que más de 700.000 residentes siguen en situación de pobreza, más de un 57% tiene problemas para llegar a fin de mes y más de un 15% sufre dificultades para pagar la vivienda y los suministros esenciales, situando a la comunidad entre las peores del país.
Rodríguez ha indicado que “no se entienden” estas cifras en un escenario de crecimiento económico y ha avisado de que, sin el escudo social, la pobreza habría aumentado en más de 359.000 personas en Canarias. Ha añadido que la pobreza infantil rebasa el 40% y ha defendido que las ayudas económicas son imprescindibles pero “no son la solución”, reclamando un cambio de enfoque para analizar también cuántas personas logran salir de la exclusión. “Las personas desean ser autónomas, no quieren vivir del sistema”, ha señalado.
Asimismo, ha advertido de que Canarias se aleja de las metas de la Agenda 2030, de que se agranda la brecha norte-sur y de que, si el archipiélago fuera un Estado miembro de la UE, encabezaría los peores registros, por lo que ha reclamado una evaluación sistemática de todas las políticas públicas.
Según EAPN Canarias, en numerosos hogares del archipiélago los menores carecen de un lugar adecuado para estudiar, no pueden asistir a fiestas de cumpleaños por falta de recursos para comprar regalos, se quedan fuera de los viajes escolares y apenas participan en actividades de ocio con sus amistades.
Entre sus propuestas, la red plantea desarrollar complementos de familia y vivienda ligados a las rentas sociales, reforzar y mejorar la educación pública para reducir el absentismo y avanzar en la integración de los menores migrantes.
Rodríguez también ha ofrecido colaboración para elaborar análisis más detallados con datos desagregados por islas y municipios, y ha reclamado la creación de un expediente social único que permita ajustar mejor la concesión de ayudas y diseñar itinerarios de acompañamiento para facilitar la salida de la pobreza.
Falta de vivienda digna y empleos precarios, factores clave
La presidenta de Unicef Canarias, Rosa Suárez, ha señalado que las raíces de la pobreza infantil son “multidimensionales” y exigen la puesta en marcha de un “ecosistema de políticas públicas” que no se limite al apoyo monetario, ya que la pobreza también se manifiesta en la carencia de vivienda adecuada, en las dificultades de acceso a la educación o en la extensión de trabajos precarios.
Ha apuntado que las políticas actuales “no están funcionando y no son eficaces”, recordando que Canarias es la cuarta comunidad con mayor tasa de pobreza infantil, con más de 132.000 menores afectados y casi ocho puntos por encima de la media estatal, según la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE.
Suárez ha admitido que la pobreza monetaria ha mejorado parcialmente gracias al despliegue de ayudas públicas y ha coincidido con Fernando Rodríguez en la necesidad de una mayor “coordinación” institucional y de un seguimiento riguroso de las medidas adoptadas.
Como líneas de actuación, ha destacado que la prestación universal “es la que más impacta” y ha advertido de que muchas familias quedan fuera de la renta social canaria o del Ingreso Mínimo Vital por obstáculos tecnológicos que dificultan el acceso a estas ayudas.