El Parlamento canario pide un informe sobre declarar los carnavales como Bien de Interés Cultural con la abstención de Vox

El Parlamento canario pide un estudio sobre si los carnavales de Tenerife, Gran Canaria y La Palma deben ser declarados Bien de Interés Cultural.

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El Pleno del Parlamento de Canarias ha acordado este miércoles, con la abstención de Vox, instar a la Dirección General de Patrimonio del Gobierno regional a que elabore un estudio que valore la conveniencia de que los carnavales de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y los Indianos de La Palma sean reconocidos como Bien de Interés Cultural.

La Proposición No de Ley (PNL), registrada por el Grupo Popular, salió adelante tras ser modificada por los Grupos Nacionalista y Socialista, que expresaron sus reservas sobre la idoneidad de aplicar este tipo de figura de protección a las fiestas, por lo que se pactó con el PP que primero se analicen a fondo las posibles consecuencias.

Carlos Ester (PP) subrayó que es necesario "proteger y conservar" la "identidad" de los carnavales canarios, recordando que así lo respalda también el Estatuto de Autonomía de Canarias.

Definió el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria como un "motor económico y social" para la ciudad, con un impacto superior a 40 millones de euros, y puso en valor el "valor incuestionable" de diseñadores, maquilladores, escenógrafos o coreógrafos, además de "algo único" como la 'gala Drag'.

En relación con el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, destacó que fue la primera fiesta canaria en ser declarada de interés turístico internacional y que persigue el reconocimiento como patrimonio de la humanidad, mientras que los Indianos de La Palma "conmemoran" el retorno de los canarios que emigraron a América y regresaron "cargados" de riquezas.

"Hablar de protección no es proteger un bien material, estamos hablando de un bien inmaterial que no se encorseta, que lo que hace es preservar esa esencia de tradiciones y ese ADN del carnaval", afirmó, insistiendo en que "el Carnaval es del pueblo, no es de ninguna institución ni ningún partido".

Por parte del Grupo Nacionalista, José Manuel Bermúdez defendió que al Carnaval hay que "dejarlo vivir" frente a los "intentos organizados de limitarlo" de forma "sibilina", mediante denuncias y "restricciones desproporcionadas".

"El carnaval es la expresión de la libertad de un pueblo que una vez al año se une para crear belleza, para asombrar al mundo, para criticar lo que está mal, para reconocerse y generar riqueza cultural y económica", sostuvo.

Temor a que el Carnaval quede fosilizado con la figura de BIC

En cuanto al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, Bermúdez se preguntó "cuál es la protección adecuada" y expresó su temor a que una declaración BIC pudiera dejar "fosilizado" un fenómeno que está "vivo", por lo que reclamó un análisis detallado antes de iniciar un expediente de Bien de Interés Cultural.

"Lo importante no es que todos los carnavales tengan la misma figura de protección, sino que todos tengan garantías de futuro, que dentro de 20, 50 o 100 años, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan seguir saliendo a la calle sin miedo a que su fiesta dependa de un juzgado", manifestó.

Patricia Hernández (PSOE) consideró que la propuesta es "bienintencionada" frente a quienes se posicionan contra los carnavales y respaldó la idea de protegerlos para que puedan "perdurar en el tiempo", pero siempre "avanzando y creciendo en el alma que tiene cada acto y cada persona que se disfraza en carnaval".

Alertó, sin embargo, de posibles "consecuencias no deseadas" si no se comprende la idiosincrasia del carnaval, por lo que reclamó que todo el proceso esté "coordinado" con los ayuntamientos y con los "actores" que hacen posible el desarrollo de estas fiestas de invierno.

El portavoz del Grupo Mixto (AHI), Raúl Acosta, coincidió en la necesidad de "salvaguardar" la identidad y el peso económico de estas celebraciones y, aunque calificó la iniciativa de "bienintencionada", sostuvo que es imprescindible estudiar con detenimiento los efectos y comprobar si la figura de BIC "es la herramienta más adecuada".

En este sentido, recordó que los carneros de la isla de El Hierro ya cuentan con reconocimiento como BIC, pero se trata de una manifestación más estable, a diferencia de los carnavales tradicionales, que se caracterizan por su continua transformación.

"Hay que tener mucho cuidado porque, a veces, hemos pecado de pervertir este tipo de herramientas de protección y las hemos usado en demasía", advirtió.

Proteger sin encorsetar y críticas de Vox al control político

Desde ASG, Jesús Ramos valoró la propuesta como un "acierto", al igual que la disposición del Grupo Popular a aceptar enmiendas, aunque avisó de que un exceso de protección puede acabar por "encorsetar" la fiesta y hacer que pierda su "espíritu". "Proteger pero con cabeza y muchísimo cuidado", remarcó.

El portavoz de Vox, Nicasio Galván, señaló que los alcaldes de ambas capitales se oponen a la declaración BIC y reclamó que "los políticos saquen sus manos del carnaval", defendiendo que los canarios "saben divertirse sin que los políticos tengan que controlar y legislar todo".

Pidió también respeto hacia los vecinos que presentan quejas por problemas de convivencia, criticó el lema elegido por el Gobierno de Canarias para las fiestas --Haz lo que te salga del pito-- y cuestionó la "obscenidad" y los supuestos ataques al catolicismo en la gala Drag.

Carmen Hernández (NC-BC) definió el carnaval como "un símbolo de libertad, de denuncia política y sentido del humor", calificó de "oportuna" la PNL del Grupo Popular y defendió la necesidad de protegerlo porque "es cultura, cohesión social y desarrolla la creatividad".

Asimismo, recordó el importante impacto económico y la proyección turística que generan las fiestas de invierno en el archipiélago.