El Parlamento de Cantabria respalda vetar burka y niqab en espacios públicos

El Parlamento de Cantabria aprueba dos PNL de PP y Vox para limitar el uso del burka y el niqab en espacios públicos, en medio de un duro choque político.

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El Parlamento de Cantabria respalda vetar burka y niqab en espacios públicos

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El Pleno del Parlamento de Cantabria ha dado luz verde a dos iniciativas que reclaman al Gobierno autonómico (PP) que, a su vez, inste al Ejecutivo central (PSOE-Unidas Podemos) a regular y prohibir el uso del burka, el niqab y otras prendas que tapen el rostro e impidan la identificación en espacios públicos, alegando motivos de seguridad y de protección de los derechos de las mujeres.

Son dos proposiciones no de ley promovidas por PP y Vox. La primera, de los 'populares', ha salido adelante con el respaldo de este grupo, de Vox y del diputado no adscrito Cristóbal Palacio, la abstención del PRC y el voto en contra del PSOE. La segunda, registrada por Vox, ha contado con el rechazo de regionalistas y socialistas.

Tanto PP como Vox sostienen que sus propuestas buscan “garantizar la libertad, la igualdad, la convivencia democrática y la protección de los derechos fundamentales”. En cambio, el PSOE las ha calificado de “racistas y populistas”, mientras que el PRC ha llegado a afirmar que la PNL de Vox es “inconstitucional”.

Propuesta del PP: regulación y excepciones

La iniciativa del PP pretende que la Cámara autonómica exprese su apoyo a la Proposición de Ley Orgánica registrada por el Grupo Popular en el Congreso, dirigida a regular el uso de prendas como el burka y el niqab y otros elementos que cubran íntegramente el rostro en espacios públicos, vetando aquellos que dificulten su visibilidad por razones de seguridad y para preservar la dignidad humana y, de forma específica, los derechos de la mujer.

Además, reclama instar al Gobierno de España a introducir los cambios legales oportunos para que, en edificios de titularidad o acceso público, se exija la identificación visual del rostro —“con independencia de origen, motivación o significado y garantizando la proporcionalidad y pleno respeto a los derechos fundamentales”— cuando sea imprescindible para prestar servicios públicos, verificar la identidad, garantizar la seguridad de usuarios y empleados y asegurar el normal funcionamiento de los servicios municipales.

La PNL contempla excepciones en supuestos debidamente acreditados por motivos médicos, sanitarios o higiénicos; exigencias laborales o de protección profesional; actividades culturales, festivas o tradicionales autorizadas; condiciones meteorológicas adversas y otros casos expresamente recogidos en normas con rango de ley.

Propuesta de Vox: incompatibilidad con la identidad cultural

En la iniciativa de Vox se solicita al Gobierno central que declare que el burka, el niqab y cualquier otra vestimenta islámica que cubra mayoritariamente el rostro “atentan contra los derechos fundamentales de las mujeres y son incompatibles con nuestra identidad, cultura, usos, modos y costumbres”.

El texto plantea también impulsar la prohibición del burka y el niqab, así como de cualquier prenda islámica que impida identificar a quien la porta, en todos los edificios y espacios públicos, tanto abiertos como cerrados —incluidos colegios, universidades, hospitales, instalaciones deportivas y parques infantiles— por ser “contrario a los derechos fundamentales de las mujeres e incompatible con nuestra identidad, cultura, usos, modos y costumbres”.

Igualmente, Vox reclama el “endurecimiento” de las sanciones contra prácticas islámicas que vulneren los derechos fundamentales y la dignidad de las mujeres o resulten incompatibles con la identidad, cultura, usos, modos y costumbres del país, así como la suspensión de las solicitudes y trámites de nacionalidad para quien obligue de forma opresiva a cualquier mujer o niña a vestir atuendos o vestimentas islámicas.

Debate político y acusaciones cruzadas

El diputado del PP Juan José Alonso ha defendido que estas iniciativas buscan “garantizar la libertad, la igualdad, la convivencia democrática y la protección de los derechos fundamentales”. A su entender, “la utilización del velo integral u otras prendas que ocultan el rostro constituyen sin duda un símbolo de sometimiento y de invisibilidad de la mujer”, una práctica que “en muchos casos, implica situaciones de presión, imposición o subordinación contrarias a los derechos fundamentales de la dignidad de la mujer”.

En esta línea, ha afirmado que “la defensa de la igualdad real, no la de la pancarta, exige rechazar cualquier situación que representa subordinación, control, coacción o negación de la igualdad de la mujer” y ha alertado de que “la ocultación del rostro dificulta objetivamente la identificación de esas personas y puede alterar el normal funcionamiento de los servicios públicos, afectar a la prevención de delitos”.

La portavoz de Vox, Leticia Díaz, ha sostenido que el burka y el niqab son “cárceles de tela” y que “una mujer en España no puede ser invisible” ni ser “obligada a ocultar su rostro”. A su juicio, cuando una mujer es “obligada” a cubrirse la cara “no estamos ante una simple diferencia cultural”, sino “ante una forma de sometimiento” que “no tiene cabida” en el país. “Quien llega a España debe saber que aquí hombres y mujeres son iguales”. “No basta con pedir que se descubran para entrar en un registro, hay que prohibir que se humille a la mujer en cada rincón de nuestra tierra o de España”, ha remachado.

Críticas del PRC y del PSOE: problema inexistente

El regionalista Pedro Hernando ha tildado de “repugnante” el discurso de Vox y ha insistido en que su propuesta es “claramente inconstitucional”. A su juicio, “están instalados en un falso relato, en una amenaza cultural permanente, en los problemas de los emigrantes en Cantabria, en el supuesto choque de civilizaciones en las calles de nuestras ciudades, que sólo existe en su discurso político, que no lo hay en ninguna otra parte”.

Hernando ha advertido además al PP de que “corren el riesgo de que en la derecha solo exista el discurso de Vox” y de que, cuando quieran reaccionar, “no quedará nadie que hable por ustedes”.

Por parte del PSOE, la diputada Norak Cruz ha explicado que en todos los centros de salud donde ha trabajado no ha visto “ninguna” mujer con burka o niqab, por lo que considera que se trata de “un problema que no existe en nuestra región”. “Esto parece una competición sobre quién, Vox o el PP, es más racista o más xenófobo”, ha afirmado, convencida de que estas iniciativas buscan “utilizar un problema que no existe” por “intereses ideológicos” y para “asegurar pactos de Gobierno” en plena precampaña autonómica.

Los socialistas sostienen que el burka y el niqab son “prendas que representan la opresión y la sumisión de las mujeres”, pero rechazan “caer en la trampa de apoyar estas iniciativas racistas y populistas”, que “lo único que quieren es una prohibición directa en lugar de abordar el problema de raíz”. “Creemos que la integración no se logra expulsando, prohibiendo y señalando, sino garantizando educación, empleo digno y políticas de igualdad”, ha concluido.