El Grupo Popular ha obtenido por cuarta ocasión el respaldo del Senado, con la abstención del PSOE, para instar al Gobierno de España a que apoye a las flotas de artes fijas y artes menores del Cantábrico ante la pérdida de biomasa, derivada de la sobreexplotación de la sarda o verdel por parte de países ajenos a la Unión Europea.
La propuesta ha sido defendida por el senador cántabro Íñigo Fernández, que ha lamentado que el Gobierno de España "no haya hecho absolutamente nada las otras tres veces que se ha aprobado".
El dirigente popular ha reclamado al Ejecutivo de Sánchez que sitúe en primer plano la situación que atraviesan en Europa los pescadores de verdel. Además, ha exigido que el Gobierno central atienda los requerimientos formulados desde la Cámara Alta para imponer sanciones comerciales a países como Noruega o Islandia, "que pescan lo que les da la gana y luego venden ese pescado en nuestras pescaderías".
Igualmente, ha planteado la necesidad de establecer un marco de diálogo estable con la Xunta de Galicia, el Principado de Asturias, el Gobierno de Cantabria y el Gobierno Vasco.
Según ha denunciado, "lo que no puede ocurrir es que los pescadores de verdel/sarda apenas tengan cuota para pescar, y aún así sean incapaces de agotarla porque se haya sobreexplotado en el mar del Norte por países que no pertenecen a la Unión Europea".
Ante este escenario, Fernández ha defendido que es imprescindible reforzar la interlocución entre el Gobierno de España y el sector con el objetivo de "poner soluciones encima de la mesa". También ha puesto en valor el "compromiso" del Ejecutivo cántabro, que ha habilitado un fondo de 500.000 euros para compensar a los pescadores afectados por el "desastre" de la costera, "frente a un Sánchez que les da la espalda".
Ha recalcado, además, que "lo que quiere este sector es poder trabajar y poder salir a la mar, como han hecho toda la vida". Por eso, ha instado a cerrar acuerdos en la Comisión Europea y en el Consejo de Ministros de Pesca para limitar las capturas de esta especie.
"La flota de artes fijas y artes menores del Cantábrico corre el grave riesgo de desaparecer si no hacemos nada", ha advertido Fernández.