El Parlamento de Cantabria ha sido este miércoles por la tarde el escenario del tradicional canto de las marzas, una cita que se ha pospuesto una semana como muestra de respeto por la tragedia de El Bocal.
En torno a un centenar de integrantes de la Ronda Marcera de Torrelavega, la Ronda Las Fuentes de Reinosa y el Coro Ronda Altamira se han acercado hasta la sede de la Cámara autonómica para, con sus cánticos populares, dar la bienvenida a la primavera y mantener viva una de las costumbres más arraigadas de Cantabria.
Fieles al rito, los marceros han comenzado su actuación en los portalones de acceso al Parlamento, donde, siguiendo la tradición, han solicitado autorización a la presidenta, María José González Revuelta. “¿Cantamos, rezamos o nos vamos?”, han planteado antes de subir al escenario. Tras el visto bueno de la máxima responsable de la institución, los grupos han accedido al patio entonando “Si no hay oro, venga plata”.
Acto seguido, el presentador de la Ronda Marcera, Manuel Calleja, ha dado inicio a la liturgia con la que se recibe a la nueva estación. Las formaciones han interpretado composiciones emblemáticas del repertorio marzero como “De casa salimos”, “La rutona”, “Viejos marceros” o “Ave María”, que han resonado en el recinto parlamentario.
En su intervención, González Revuelta ha trasladado su enhorabuena al Marcero Mayor de Torrelavega 2026, Adolfo Díaz Losúa, por su dedicación a la protección de las tradiciones populares, y ha puesto en valor el papel de las rondas en beneficio del conjunto de la ciudadanía, en una edición que coincide con el 37.º aniversario de la Noche de Marzas.
“Nos alegra ver el esfuerzo que estáis haciendo para hacer llegar el canto de marzas a los más jóvenes y a los más veteranos, a los nietos y a los abuelos. Es de imaginar la ilusión con la que los mayores acogen esta actividad, tan nuestra y tan popular”, señaló.
“Esta consolidación del programa de marzas nos transmite una esperanza, la de que vamos a lograr que estas tradiciones perduren y no se pierdan nunca”, añadió.
La presidenta ha subrayado además que desde el propio Parlamento se impulsa la difusión de este legado regional mediante los Cuadernos de San Rafael y los trabajos de Esther Terán sobre el origen y la evolución histórica de las marzas.
Por otro lado, el consejero de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Financiación Autonómica, Luís Ángel Agüeros, ha reafirmado el respaldo del Ejecutivo autonómico a las manifestaciones culturales populares.
“Las marzas forman parte de nuestra identidad como pueblo, una memoria que estamos obligados a defender”, señaló Agüeros, quien resaltó la importancia de impulsar entre las nuevas generaciones la preservación de las costumbres cántabras como patrimonio colectivo.
Como marca la tradición, la presidenta del Parlamento y el consejero han entregado alimentos a las agrupaciones marceras para su posterior donación a entidades sociales, incorporando así la vertiente solidaria a una celebración en la que se entrelazan música, costumbre y patrimonio cultural propio.
Las marzas, expresión típica de Cantabria, fueron reconocidas como Bien de Interés Cultural, en la categoría de patrimonio inmaterial, por el Gobierno regional en 2015.