Silva descarta modificar el calendario escolar sin un amplio consenso educativo

Silva promete no tocar el calendario escolar bimestral de Cantabria sin un consenso amplio y desata un choque con el PSOE y la Junta de Personal Docente.

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Silva descarta modificar el calendario escolar sin un amplio consenso educativo

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El consejero de Educación, Sergio Silva (PP), ha reiterado que el Ejecutivo cántabro no adoptará “ninguna decisión estructural” sobre el calendario escolar bimestral de Cantabria si no se alcanzan “consensos generales” dentro de la comunidad educativa: “ni a las bravas ni por la puerta de atrás”.

En el Pleno del Parlamento de este lunes, y a raíz de una interpelación del PSOE, Silva ha recalcado que “Quien diga que estamos cambiando el calendario por la puerta de atrás, miente”. Ha insistido en que el Gobierno regional actúa “valiente y mira los problemas de cara” ante el curso 2026-2027, que ha calificado de “muy complicado” por la distribución de los festivos.

El consejero ha recordado que, como ya hizo para los cursos 2024 y 2025, “ha abierto el diálogo” y ha asegurado que “No tomaremos decisiones si no hay consensos más o menos estructurales”, aunque eso no impide “que hablemos de las cosas” tras una década aplicando un modelo del que “no hay ningún estudio independiente”.

Silva ha detallado que este año ya ha celebrado nueve reuniones para escuchar “a todos”: asociaciones de familias, centros concertados, directores y profesorado, porque, ha recalcado, “aquí nadie es amo de nada, el calendario no pertenece a un colectivo concreto”.

En esta línea, ha lamentado que todos los sectores hayan presentado aportaciones “menos uno: la Junta de Personal Docente, que ha entendido que solo ellos podían opinar”. Ha criticado que “no entiende cómo alguien puede deslegitimar así al Consejo Escolar de Cantabria” y ha afeado al PSOE que no diga “absolutamente nada en favor de este órgano”.

El responsable de Educación ha planteado varias preguntas a los socialistas: “¿Pero qué valores democráticos son esos?” y “¿A qué extremo hemos llegado de que aquí sólo pueden hablar unos y que sólo unos, en este caso los que están en la Junta Personal Docente, esas 11 personas que componen la Mesa Sectorial, tienen que decidir lo que afecta a 90.000 personas?. ¿Pero qué ley del miedo impera aquí?”. Ha avanzado además que, tras reunirse esta mañana con la Junta, “habrá una tercera mesa sectorial” con el objetivo de “escuchar e intentar llegar a consenso”.

Silva ha precisado que en todas estas conversaciones ha fijado dos “condicionantes”: mantener los 175 días lectivos que exige la normativa y conservar un equilibrio entre los periodos de clase y descanso, “por lo tanto, que se respete el modelo actual”.

Sin embargo, ha recordado que, desde que se implantó el calendario bimestral en el curso 2016-2017, “no ha habido ningún año en el que se hayan respetado las ocho semanas de clase y descanso”, porque “matemáticamente no da. Realmente tendríamos que hablar de calendario que alterna periodos lectivos con periodos de descanso”.

Frente a las acusaciones del PSOE de querer desmantelar un sistema aprobado “tras años de reflexión, trabajo y diálogo compartido con la comunidad educativa”, el consejero ha replicado que “no hubo un acuerdo estructural ni diálogo”, sino que “se tomó una decisión en una mesa con los sindicatos”.

Ha añadido que “Yo pertenecía al sistema educativo de Cantabria y jamás, ni como director, ni como docente, fui consultado por esto. Y creo que nadie de la comunidad educativa, más allá de un sector muy concreto, el sindical”.

Por otro lado, el diputado socialista Jorge Gutiérrez ha cargado contra la “forma de entender la política educativa” de Silva, al que ha acusado de “convertir algo asentado en un nuevo frente de conflicto” sin presentar alternativas sólidas.

Gutiérrez ha exigido al consejero “responsabilidad, rigor y respeto” hacia un modelo que, según ha defendido, ha probado su eficacia y está “consolidado” en el sistema educativo cántabro. Ha advertido de que “La educación no puede ser campo de experimentación ideológica ni rehén de titulares del señor Silva”.

El parlamentario socialista ha subrayado que “Cambiar el calendario no es mover fechas en un papel: es alterar programaciones, modificar contratos de servicios complementarios, reorganizar actividades extraescolares, replantear conciliación familiar y laboral. Es introducir tensiones donde no las había. Reabrir un debate ya superado puede polarizar innecesariamente a la comunidad educativa”, y ha reclamado a Silva que “no convierta el calendario en un campo de batalla”.