Las seis formaciones que integrarán las nuevas Cortes de Castilla y León afrontan la última semana antes de la constitución de la Cámara, prevista para el 14 de abril, sin un pacto de gobernabilidad cerrado y sin un calendario adicional de encuentros negociadores, más allá de la única reunión impulsada por el PP.
A siete días del arranque de la XII Legislatura, continúa la duda sobre quién ocupará los seis asientos de la Mesa de las Cortes —incluida la Presidencia— y sobre la configuración del futuro Gobierno autonómico.
La sesión constitutiva está convocada para las 11.30 horas del martes 14 de abril, momento en el que los 82 procuradores electos jurarán o prometerán sus cargos. Pese a la cercanía de la fecha, las fuentes consultadas por Europa Press señalan que no se han producido avances relevantes en las conversaciones entre los partidos con representación en el nuevo Parlamento para amarrar los apoyos necesarios.
El PP, como lista más votada el 15 de marzo y con el candidato a la Presidencia y presidente en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, al frente, promovió los primeros contactos formales en las Cortes antes del parón de Semana Santa, concretamente los días 25 y 26 de marzo.
Sin embargo, tanto el PSOE como el resto de fuerzas minoritarias, salvo Por Ávila, que evita pronunciarse al respecto, han insistido en la ausencia de interlocución formal desde aquella primera ronda de reuniones.
En este contexto, la reunión anunciada entre PSOE y UPL se celebrará mañana, miércoles 8 de abril, en Valladolid. Además, el secretario de Organización del PSCyL, Daniel de la Rosa, ha reiterado que el PSOE no renuncia “a nada” y ha avanzado que el próximo lunes, 13 de abril, la Ejecutiva socialista decidirá su candidato a la Presidencia del Parlamento, pese a sostener que no perderán “ni un minuto” en la “guerra de sillones” que achacan a Fernández Mañueco y a Pollán.
Si no se producen cambios en los próximos días, la sesión del 14 de abril podría desarrollarse sin un acuerdo previo y con la incógnita de quién será el próximo presidente del Legislativo y quiénes ocuparán el resto de puestos de la Mesa, compuesta por otros cinco miembros: dos vicepresidencias y tres secretarías.
En la anterior legislatura, la incógnita se despejó el mismo día de la constitución, cuando PP y Vox rubricaron un pacto de gobierno ‘in extremis’, mientras que en la etapa del Ejecutivo de coalición entre PP y Ciudadanos el acuerdo se cerró tres días antes.
En ambas ocasiones el Partido Popular cedió la Presidencia de las Cortes a sus socios —Luis Fuentes, de Ciudadanos, en la X Legislatura, y Carlos Pollán, de Vox, en la XI—, a diferencia de la intención actual de los ‘populares’, que aspiran a recuperar la dirección de la Cámara que entregaron en 2019 y que habían presidido de forma ininterrumpida desde 1991, con Manuel Estella.
A una semana del inicio de la nueva etapa parlamentaria, ninguna formación ha hecho público todavía el nombre de sus aspirantes. PP y Vox tampoco han cerrado un pacto entre sí; la formación de Santiago Abascal, a través de su portavoz nacional, José Antonio Fúster, confirmó ayer que no negociará la Mesa de las Cortes, aunque hoy se ha mostrado dispuesta a facilitar la Presidencia al PP para evitar que recaiga en el PSOE.
En las elecciones del 15 de marzo el Partido Popular se impuso con 33 procuradores, a nueve de la mayoría absoluta (42). El PSOE obtuvo 30 escaños, Vox 14, UPL tres, Por Ávila uno y Soria ¡Ya! otro, lo que obliga a tejer acuerdos para ocupar los seis puestos de la Mesa.
Sistema de elección de la Mesa de las Cortes
El Reglamento de las Cortes establece que los miembros de la Mesa se eligen mediante votación secreta, con papeleta depositada en urna. El presidente de las Cortes podrá ser designado en primera votación por mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, lo que permite que, si no hay pacto previo, cada grupo presente a su propio candidato.
Si ningún aspirante alcanza la mayoría absoluta, se repetirá la votación entre los dos procuradores más respaldados y resultará elegido quien obtenga mayoría simple, es decir, más votos afirmativos que negativos.
En caso de empate, se procederá a una nueva votación y, si la igualdad persiste, será proclamado el candidato perteneciente al grupo o coalición que haya obtenido más votos en la Comunidad Autónoma, circunstancia que favorecería al Partido Popular.
Para la elección de las dos vicepresidencias, cada procurador escribirá un solo nombre en la papeleta y resultarán designados, por orden, quienes sumen más apoyos. Los tres secretarios se escogerán con el mismo procedimiento. Si en alguna de estas votaciones —tanto de vicepresidentes como de secretarios— se produjera un empate, se aplicará el mismo criterio que en la elección del presidente.
Antes de cada votación, los grupos o coaliciones podrán registrar sus propuestas, con el límite de un único candidato por formación para cada puesto a cubrir. Tras el cierre de la votación, se procederá al escrutinio: el presidente de edad leerá en voz alta las papeletas y las entregará a un secretario para su verificación.
Serán consideradas nulas las papeletas en blanco, las ilegibles y aquellas que incluyan más de un nombre o el de un procurador que no haya cumplido lo previsto en el primer punto del artículo 5 del Reglamento. No obstante, estas papeletas contarán a efectos de determinar el número de procuradores que han participado en la votación.