Armengol defiende la inclusión frente al modelo de “ley salvaje” de la derecha

Francina Armengol reivindica en el GPM de Barcelona las políticas de inclusión del Gobierno frente al modelo de “ley salvaje” que atribuye a la derecha.

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Armengol defiende la inclusión frente al modelo de “ley salvaje” de la derecha

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La dirigente socialista intervino en la segunda jornada del Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrado en Fira de Barcelona Gran Via, en L’Hospitalet de Llobregat, una cita que definió como “absolutamente fundamental” para articular una respuesta común desde el espacio progresista.

Educación, empleo y servicios públicos

Armengol situó la educación, el acceso al empleo y unos servicios públicos sólidos como las principales herramientas para garantizar igualdad real en las sociedades contemporáneas.

“Solo juntos construiremos algo mejor”, afirmó, en una apelación a la cooperación institucional y social como fórmula para responder a los desafíos económicos, tecnológicos y migratorios. La presidenta del Congreso defendió que la inclusión no puede depender únicamente del Gobierno central, sino que debe desplegarse también desde comunidades autónomas y ayuntamientos.

Crítica frontal a la derecha

Durante su intervención, Armengol cargó contra las políticas conservadoras y sostuvo que cada vez que la derecha gobierna, las consecuencias recaen sobre los sectores más vulnerables.

“Siempre que gobierna la derecha, sus políticas son en contra de los más vulnerables: las mujeres, los menores, los migrantes”, aseguró. La socialista dibujó así un choque de modelos entre quienes, según defendió, buscan ampliar derechos y quienes apuestan por recortes o exclusión social.

“Las personas ilegales no existen”

Uno de los momentos más contundentes de su intervención llegó al abordar la cuestión migratoria. Armengol rechazó la utilización de determinadas etiquetas y lanzó un mensaje directo: “Las personas ilegales no existen”.

Con esa frase, la presidenta del Congreso quiso situar el debate migratorio en términos de derechos humanos y dignidad personal, en plena ofensiva política sobre control de fronteras e inmigración en varios países europeos.

El Congreso como reflejo social

Armengol también reivindicó su labor al frente de la Cámara Baja para impulsar una institución más representativa y sensible a la diversidad social. Explicó que trabaja para que la legislación incorpore ese enfoque inclusivo y para que la composición del Congreso refleje “de la mejor manera posible” a la ciudadanía española.

Su intervención refuerza el intento del PSOE de convertir la agenda social, la inmigración y la defensa institucional en uno de los grandes ejes del próximo ciclo político.