El director del Servei Català de la Salut (CatSalut), Alfredo Garcia, ha defendido este jueves que “no se ha dejado de prestar ningún servicio” en el Hospital Comarcal de l’Alt Penedès, en Vilafranca del Penedès (Barcelona), ni en ningún equipamiento del Consorci Sanitari Alt Penedès-Garraf, constituido en 2019 tras la fusión de los consorcios de ambas comarcas.
Durante su intervención en la comisión de Salud del Parlament de Catalunya, ha explicado que la única salvedad afecta a los pacientes críticos, que se atienden en el Hospital Residència Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona), en la comarca del Garraf, “por razón de eficiencia, por razón de seguridad clínica y por razón de experiencia”.
En respuesta a las quejas de profesionales del Alt Penedès en los últimos meses, que denunciaban cierre de servicios, más desplazamientos de los pacientes y un incremento de las listas de espera, Garcia ha subrayado que, desde la puesta en marcha del consorcio, se han sumado nuevos procedimientos quirúrgicos y especialidades médicas que antes “en los dos hospitales por separados” no estaban disponibles.
Ha insistido en que “no tenemos ninguna intención ni ningún interés de reducir ninguna cartera de servicios de ningún hospital. Este es un hospital de nivel 3 que tiene algunos servicios que no corresponden a un hospital de nivel 3, que corresponden a un hospital de nivel superior”.
Garcia ha admitido dificultades de accesibilidad y déficit de profesionales, pero ha destacado que desde la creación del consorcio se han incorporado 500 trabajadores a la plantilla del organismo. Ha reivindicado la “apuesta” del CatSalut y de la Conselleria de Salud por este territorio y ha rechazado que exista infrafinanciación, aunque ha reconocido que es precisa más inversión.
Críticas del comité de empresa y de la plataforma ciudadana
En paralelo, en una rueda de prensa en el Parlament de Catalunya, la representante del comité de empresa del Consorci Sanitari Alt Penedès-Garraf, Montserrat Blanco, junto con la miembro de la Plataforma ciutadana en defensa de l'Hospital Comarcal de l'Alt Penedès, Mercè Peral, han manifestado que tienen “unas realidades que no se corresponden con los que expone el CatSalut”.
Ambas han denunciado que, con la centralización de servicios en el Garraf, el centro de Vilafranca está quedando “en segundo lugar”, y han advertido de vulneraciones de garantías asistenciales y de incidencias en las listas de espera.
También han señalado que “no se ha hecho nada” desde que la infraestructura del hospital resultó dañada por la dana de 2024, y reclaman que se actúe sobre esta problemática y se refuerce el edificio ante posibles episodios meteorológicos similares.
Las portavoces han exigido inversión en tecnología de cirugía robótica, la creación de una UCI, mejorar la asistencia pediátrica y recuperar servicios, además de revisar “la equidad del equipo directivo”, con el objetivo de retener talento y recuperar la autonomía y la capacidad del hospital.