Rodalies suspendida en su totalidad en Cataluña: grave crisis por la seguridad en el transporte

El Govern ya había exigido a Renfe y Adif parar Rodalies en Cataluña por falta de garantías y reclama que el servicio sea gratuito hasta recuperar la normalidad.

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El Consejero de la Presidencia Albert Dalmau Miranda  David Zorrakino - Europa Press

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La red de Rodalies vuelve a quedar completamente paralizada en toda Cataluña. Tras una reunión entre la Generalitat de Catalunya, Adif y Renfe, las administraciones han acordado suspender de nuevo la totalidad del servicio ante una crisis de seguridad que se arrastra desde el pasado martes, cuando un maquinista perdió la vida en Gelida tras el derrumbe de un muro de contención sobre un convoy.

Durante las pocas horas en las que el servicio ha permanecido abierto este sábado, el funcionamiento ha sido caótico. Interrupciones constantes, solo cuatro líneas operativas y una sucesión de mensajes contradictorios por parte de Renfe, Adif y la Generalitat han generado una profunda confusión entre los usuarios. Un escenario que ha reforzado la decisión del Govern, que este mismo mediodía había reclamado ya la “suspensión total” del servicio hasta que pueda garantizarse la seguridad en la red.

Antes de que se oficializara la nueva paralización, el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, había reconocido que Rodalies atraviesa “una situación excepcional y sin precedentes” tras el accidente mortal de Gelida. Aquel suceso obligó a detener completamente la circulación el miércoles y desencadenó, al día siguiente, un plante de los maquinistas, que denunciaron la falta de garantías de seguridad en varios puntos de la infraestructura.

Intento fallido

El viernes se intentó una reanudación parcial del servicio, pero un nuevo desprendimiento sobre la vía en Blanes —sin heridos— volvió a encender todas las alarmas. La sucesión de incidentes y la prestación errática del servicio durante la mañana del sábado llevaron finalmente a una nueva suspensión indefinida. Los trenes que ya estaban en circulación pudieron llegar a destino, pero a partir de ese momento la red quedó de nuevo detenida.

Dalmau compareció junto a la consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, reconociendo que no se pueden hacer “milagros” con una infraestructura que arrastra problemas desde hace años. Aun así, defendió que se está trabajando para resolver la situación. La Generalitat había reclamado la paralización total de la red hasta garantizar la seguridad, y de hecho llegó a informar de madrugada de que no circularían trenes durante toda la jornada.

"Incapacidad" para operar

Sin embargo, el mensaje volvió a cambiar. En redes sociales, el Govern explicó que Renfe y Adif le habían comunicado su “incapacidad” para operar “en toda” la red de Rodalies y Regionales. Pese a ello, horas después se puso en marcha un servicio parcial, sin información clara, con múltiples restricciones y con autobuses de sustitución improvisados.

Renfe asegura que trabajó durante toda la noche para intentar restablecer el servicio, después de una reunión maratoniana entre administraciones que se prolongó hasta la madrugada y que inicialmente había acordado suspender por completo la circulación para inspeccionar los puntos de riesgo por desprendimientos. A las siete de la mañana, la operadora decidió reactivar parcialmente algunos trayectos y cubrir otros con transporte por carretera, una medida que afectó a la mayoría de las líneas de cercanías.

"Recuperar la confianza"

El director de Relaciones Institucionales de Renfe, Antonio Carmona, afirmó que el objetivo es “recuperar la confianza de los usuarios”, aunque evitó concretar cuántas personas se verán afectadas por los cortes. Se limitó a pedir disculpas y a justificar el caos señalando que la situación “está evolucionando”.

Durante la mañana del sábado se celebró una nueva reunión técnica entre la Generalitat, el Gobierno central, Renfe y Adif. En el encuentro participaron cerca de una treintena de responsables, incluidos altos cargos de los Mossos d’Esquadra, Protección Civil y el Servicio Meteorológico de Cataluña. El presidente de Adif, Marcos de la Peña; el de Renfe, Álvaro Fernández; y el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, se sumaron por videoconferencia. La Generalitat volvió a exigir la gratuidad del servicio mientras dure la crisis.

Los maquinistas, tambien descontentos

La tensión en Rodalies ya no se limita a los retrasos y las cancelaciones: ha estallado también entre quienes operan el servicio. Los maquinistas viven la situación como un límite superado y han decidido hacerlo visible. Este viernes por la tarde, varias decenas se concentraron en la estación de Sants para denunciar el deterioro de la infraestructura y advertir de los riesgos que, aseguran, siguen presentes en las vías.

Durante la protesta, los trabajadores señalaron directamente a Adif, Renfe y a la Generalitat de Catalunya, a quienes acusan de intentar restablecer la circulación ferroviaria pese a los problemas de seguridad detectados. Un intento de normalización que, según los maquinistas, ignora el estado real de la red y pone en riesgo tanto a los trabajadores como a los usuarios.

La concentración se produjo apenas unas horas después de un nuevo desprendimiento que obligó a interrumpir otra vez la circulación en parte de la línea R1, una de las arterias clave del sistema de Rodalies. Un episodio más que refuerza la percepción de que los incidentes ya no son excepcionales, sino parte de una dinámica recurrente.