El Parlament avala el suplemento de crédito de 5.988 millones del Govern ante la ausencia de Presupuestos

El Parlament convalida un suplemento de crédito de 5.988 millones para la Generalitat ante la falta de Presupuestos y reabre el choque político entre partidos.

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El Parlament avala el suplemento de crédito de 5.988 millones del Govern ante la ausencia de Presupuestos

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El pleno del Parlament ha dado luz verde este miércoles al decreto que autoriza un suplemento de crédito para las cuentas de la Generalitat por un importe de 5.988,65 millones de euros ante la falta de Presupuestos para 2026. La medida ha salido adelante con el apoyo de PSC-Units, ERC y Comuns, la abstención de la CUP y el rechazo de Junts, PP, Vox y Aliança Catalana.

El Consell Executiu ya aprobó a mediados de marzo este refuerzo presupuestario para hacer frente a la ausencia de nuevas cuentas, una decisión que la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha defendido en el hemiciclo: “Es muy necesario este suplemento de crédito para que podamos seguir funcionando de forma normal en la administración y en la Generalitat”.

Romero ha concretado que 3.431 millones de euros se destinarán a cubrir el incremento de los gastos de personal derivados de las subidas salariales de los empleados públicos, mientras que el resto irá a gastos tendenciales ya comprometidos y a compromisos plurianuales, entre los que ha mencionado la compra de vivienda pública, el plan de barrios y las bonificaciones del transporte público.

Ha explicado que este margen adicional es posible porque la Generalitat ha registrado mayores ingresos, en buena parte por la mejora del sistema de financiación autonómica y por un aumento de la recaudación tributaria, que ha atribuido a la “buena marcha de la economía”.

Medidas fiscales y administrativas urgentes

Tras la convalidación del suplemento de crédito, el Parlament aborda el debate y votación de otro decreto de medidas urgentes de carácter fiscal, de simplificación y agilización de la gestión, y en materia de urbanismo y vivienda, así como en el ámbito personal y otras actuaciones, también ligado a la prórroga presupuestaria.

Este segundo decreto ley pretende asegurar el funcionamiento ordinario de la administración durante la prórroga de las cuentas, mediante la simplificación de trámites administrativos y presupuestarios, actuaciones específicas en vivienda y urbanismo, ajustes fiscales y diversas medidas departamentales.

Bloqueo de las nuevas cuentas

El Govern se vió obligado a impulsar este suplemento de crédito ante la imposibilidad de cerrar un acuerdo con sus socios, en particular con ERC, para sacar adelante los Presupuestos. En febrero se alcanzó un pacto con los Comuns y el proyecto fue aprobado en el Consell Executiu, pero tuvo que retirarse en marzo por los desacuerdos en la negociación del IPRF.

Desde entonces, ERC ha rebajado sus demandas en el IRPF, aunque ha condicionado su apoyo definitivo a que haya “avances en soberanía”, mientras el Ejecutivo asegura que ya está negociando partidas concretas con los republicanos. Los Comuns, por su parte, reclaman reabrir la negociación para que las nuevas cuentas sirvan para toda la legislatura.

Romero ha expresado su confianza en que se alcanzará un acuerdo para disponer de unos nuevos Presupuestos y ha advertido: “Piensen que lo que hemos prorrogado son los créditos del año 23 y, por tanto, insuficientes para poder hacer frente a las necesidades y obligaciones que tiene la Generalitat de Catalunya para este 2026”.

Posiciones de los grupos parlamentarios

En el turno de los grupos, el portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés, ha acusado a los socialistas de querer “ahogar a impuestos a los ciudadanos y administrar los recursos públicos por la puerta de atrás, sin ningún tipo de control parlamentario” con este decreto ley, contraponiéndolo a la propuesta de su formación de deflactar el IRPF y suprimir el impuesto de Sucesiones y Donaciones.

El diputado de ERC Albert Salvadó ha reprochado al Govern que presente el suplemento después de retirar los Presupuestos por intentar aprobarlos sin pactarlos con ellos, y ha subrayado que “la virtud de llegar a acuerdos no se puede desvincular” de la de respetarlos. Ha insistido en que se requiere confianza para dar estabilidad a la legislatura y cumplimiento de los compromisos para apoyar unas nuevas cuentas, aunque ERC respalde este suplemento para evitar que Catalunya se paralice.

El portavoz del PP, Juan Fernández, ha descrito el suplemento de crédito como un simple remiendo para tapar, a su juicio, el fracaso del Govern, y ha señalado que respaldarlo sería asumir su relato. Ha criticado la ausencia de Presupuestos en todo el mandato de Illa, que interpreta como un “síntoma de un Govern débil, sin control y sin dirección”.

Javier Ramírez, diputado de Vox, ha denunciado la “incompetencia supina de este Govern para aprobar unos presupuestos”, ha censurado que ERC respalde los suplementos de crédito y, a su entender, dé oxígeno al Ejecutivo, y ha reclamado a Illa la convocatoria de elecciones.

Desde los Comuns sostienen que Catalunya y la mayoría de izquierdas deben aprobar unas nuevas cuentas, pero su portavoz, David Cid, ha advertido al Govern de que debe cumplir lo acordado tanto en los suplementos de crédito de 2025 como en las cuentas frustradas: “A veces les cuesta, no solo con este acuerdo, y tenemos cuestiones pendientes”.

La portavoz de la CUP, Laure Vega, ha defendido que las prórrogas presupuestarias son “prórrogas de la política” porque, a su juicio, se utilizan más para presionar a determinados partidos que para afrontar los problemas de fondo.

La diputada y líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha justificado el voto en contra de su grupo alegando que el suplemento de crédito carece de una planificación estratégica y responde a los desajustes generados por la inacción del Govern: “Nos negamos a normalizar los parches con los que este Govern intenta autosalvarse”, ha concluido.

Por último, el portavoz adjunto de PSC-Units, Jordi Riba, ha defendido que el suplemento dota a la Generalitat de más herramientas ante el escenario de incertidumbre y permite que Catalunya “mantenga el pulso y la dirección”, y ha rebatido las propuestas fiscales de Junts: “Su respuesta se ciñe siempre a la reducción de impuestos. Es imposible, no se pueden bajar impuestos y al mismo tiempo pedir más servicios”.