El Parlament ha dado este miércoles su visto bueno al dictamen de la Sindicatura de Comptes relativo a las cuentas de la Generalitat de 2023, documento que ha sido defendido en el hemiciclo por el síndic major de Comptes, Miquel Salazar.
Salazar ha intervenido ante el pleno para abordar con los grupos parlamentarios el debate sobre los informes de fiscalización de las cuentas generales de la Generalitat, una vez que la comisión de la Sindicatura de Cuentas había elaborado el dictamen correspondiente.
El informe ha salido adelante con el apoyo de PSC-Units, Junts, ERC y Comuns, la abstención de la CUP y el rechazo de PP, Vox y Aliança Catalana.
En el dictamen, la institución constata la “delicada situación financiera” al cierre del ejercicio, al situarse tanto el remanente de tesorería como el patrimonio neto en valores negativos.
Asimismo, la Sindicatura señala que el nivel de endeudamiento financiero de la Generalitat fue elevado y que se asumió “un volumen importante de compromisos de gasto”.