El pleno del Parlament ha dado luz verde este miércoles a que continúe la tramitación de la proposición de ley de las personas mayores impulsada por el PSC-Units, después de rechazar la enmienda a la totalidad registrada por Vox. La enmienda ha sido tumbada con el voto en contra de todos los grupos salvo el PP, que ha optado por la abstención.
La propuesta legislativa plantea, en un plazo máximo de dos años, una reforma del sistema de inspección de residencias y la implantación de un expediente único que integre de forma conjunta la atención social y sanitaria, con la finalidad de garantizar y reforzar los derechos de las personas mayores ante el "reto" del progresivo envejecimiento demográfico.
Entre sus ejes, el texto impulsa un "envejecimiento activo" y medidas para prevenir la discriminación hacia las personas mayores del colectivo LGTBI, además de contemplar un servicio gratuito de asesoramiento financiero destinado a proteger a las personas mayores frente al expolio patrimonial.
La proposición de ley reconoce asimismo "el derecho de las personas mayores a vivir y recibir servicios asistenciales en el hogar habitual" y fija un plazo máximo de seis meses desde que se reconoce el grado de dependencia para poder acceder a las prestaciones correspondientes.
Por último, el articulado incorpora actuaciones para combatir los "conceptos negativos y tópicos de las personas mayores que existen en la sociedad" y prevé la creación de un observatorio que vele porque todos los centros residenciales, tanto públicos como privados, así como 'casals' y centros de día, dispongan de un consejo de participación.