El Parlament respalda la nueva financiación con PSC, ERC y Comuns y tumba el concierto económico

El Parlament respalda una nueva financiación que podría aportar 4.700 millones anuales a la Generalitat y rechaza el modelo de concierto económico.

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El Parlament respalda la nueva financiación con PSC, ERC y Comuns y tumba el concierto económico

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El Parlament de Catalunya ha acordado este jueves dar su respaldo a la nueva propuesta de financiación autonómica, gracias a los votos favorables de PSC-Units, ERC y Comuns. Junts, PP, Vox y Aliança Catalana (AC) han votado en contra, mientras que la CUP ha optado por la abstención. La Cámara ha rechazado, además, que el modelo considerado más equitativo deba articularse mediante un concierto económico.

En el marco del debate en el pleno de una moción presentada por los Comuns sobre la evolución de la economía catalana, se ha aprobado un punto que insta a trabajar para que el Parlament apoye la nueva propuesta de financiación “que puede representar, como mínimo 4.700 millones anuales para el Presupuesto de la Generalitat”.

Poco antes, el pleno había tumbado un punto de otra moción, en este caso impulsada por Junts, que planteaba constatar que el sistema de financiación más justo es el concierto económico y reclamaba su implementación mediante una ley específica que regule su funcionamiento, “fuera del marco de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca)”.

La formación de Carles Puigdemont defendía que esa ley recogiera que la Generalitat disponga de “la plena soberanía fiscal y normativa sobre todos los impuestos recaudados en Catalunya”, así como la gestión, liquidación, recaudación e inspección a través de la Agència Tributària de Catalunya.

El texto también preveía una cuota que la Generalitat abonaría al Estado por los servicios prestados en Catalunya “y una aportación solidaria decidida por la Generalitat”.

En esta votación, Junts, ERC y la CUP han sido las únicas fuerzas que han apoyado el punto, quedándose solas frente al resto del hemiciclo. Aliança Catalana (AC) y Comuns se han abstenido, mientras que PSC, PP y Vox han votado en contra.

Tampoco ha prosperado otro apartado de la moción de Junts que instaba al Govern a exigir al Ejecutivo central que asumiera “el compromiso de la no ejecución histórica de las inversiones en Catalunya”, empezando por la condonación inmediata del 100% de la deuda del Fondo de Liquidez Autonomico (FLA).

Debate político en el hemiciclo

El diputado de Junts Toni Castellà ha insistido en que, en el contexto político actual, se vive “una oportunidad histórico” para lograr una financiación justa para Catalunya, algo que, a su juicio, pasa necesariamente por alcanzar el concierto económico.

Desde ERC, el diputado Albert Salvadó ha sostenido que la estrategia de Junts busca justificar un no a que Catalunya disponga de 4.700 millones de euros adicionales cada año, y ha acusado a la formación de no pensar en la ciudadanía catalana, sino en la rentabilidad electoral: “Catalunya necesita a Junts, y Junts está renunciando sistemáticamente a ser parte de la solución. Están instalados en el todo o nada”, les ha recriminado.

La diputada del PP Miriam Casanova ha defendido que su partido apuesta por una financiación “justa y justificada en la mejora de la prestación de servicios públicos y en una menor carga fiscal, y en el marco de un sistema solidario y negociado entre todas las comunidades”, por lo que considera que los de Carles Puigdemont solo pretenden reabrir la confrontación rescatando la vía del 'procés'.

El portavoz de Vox, Joan Garriga, ha negado la existencia de un déficit fiscal del Estado respecto a Catalunya y ha afirmado que se trata de una invención de Junts que otras fuerzas del Parlament avalan: “El déficit fiscal no existe, se lo inventan ustedes para enfrentar territorios y eso es muy grave. El problema de Catalunya es la asfixia fiscal y la mala gestión de la Generalitat”.

Por parte de los Comuns, su portavoz, David Cid, ha reprochado a Junts que cuestionen los acuerdos cuando los impulsan otros partidos, y que ahora reclamen un concierto cuando nunca lo han exigido en los momentos en que han tenido capacidad de condicionar la gobernabilidad en el Congreso. Al mismo tiempo, ha advertido: “La pregunta que deberán responder es: 'sí o no a que Catalunya tenga 4.700 millones más”, y ha expresado su deseo de que no se equivoquen al responderla.

El diputado de la CUP Dani Cornellà ha rechazado que la propuesta recogida en la moción de Junts represente la solución para Catalunya, y ha defendido la vía “de la confrontación con el Estado de la manera que sea” para alcanzar la independencia y poder gestionar todos los recursos.

“No somos procesistas ni concertistas, somos independentistas”, ha enfatizado la líder de Aliança Catalana (AC), Sílvia Orriols, que ha acusado a Junts de vender la libertad de Catalunya por “cuatro monedas más” --textualmente--, argumentando que el concierto no rompería la dependencia respecto al Estado, y ha cargado también contra la actuación de ERC.

Por último, el portavoz adjunto de PSC-Units, Jordi Riba, ha descrito el concierto económico como “pantalla pasada y callejón sin salida”, y ha defendido alternativas ajustadas a la correlación de fuerzas actual en el Parlament y en el Congreso, como el modelo de financiación singular, que, a su juicio, debe respetar el principio de ordinalidad y proporcionar más transparencia y recursos a la Generalitat.