La diputada de ERC en el Parlament Laia Cañigueral ha respaldado el pacto cerrado entre PSC, ERC y Comuns para elevar la tasa turística y ha remarcado que los fondos se dirigirán a “minimizar las consecuencias, que también las hay negativas” del turismo.
En una comparecencia este martes en la Cámara catalana, junto a la portavoz del grupo en el Parlament, Ester Capella, ha subrayado que el nuevo diseño de la tasa turística será una “herramienta municipalista”, puesto que, según ha señalado, son los ayuntamientos quienes soportan en primera línea la gestión diaria del turismo.
Ha detallado que los consistorios tendrán margen para decidir a qué proyectos destinan los ingresos derivados del recargo municipal y que este recargo puede convertirse en una herramienta “desestacionalizadora”, ya que los ayuntamientos podrán escoger en qué periodo de liquidación del año aplican dicho incremento.
Asimismo, ha precisado que el acuerdo se ha diseñado teniendo en cuenta la realidad “de la Catalunya entera”, de modo que, ha asegurado, en Barcelona la tasa se aplicará de forma inmediata una vez aprobada, mientras que en el resto del territorio catalán la implantación será progresiva.
“Retorno a la ciudadanía” y vivienda
Cañigueral ha defendido que esta figura fiscal supondrá un “retorno a la ciudadanía” de parte de los recursos que genera la actividad turística y ha puesto en valor que el 25% de la recaudación se dedicará a políticas de vivienda.
“Estamos en un momento en el que lo que necesitamos es que el dinero que recaudamos con la tasa turística sirva para paliar las consecuencias negativas que también tiene el turismo”, ha afirmado, antes de insistir en que, textualmente, los visitantes deben ayudar a sostener el territorio y el bienestar de la población residente.
Negociación con los ayuntamientos
Al ser preguntada por el proceso de negociación, después de que hace algo menos de un año un acuerdo entre el Govern y los Comuns sobre esta misma cuestión no fuera convalidado en el Parlament por las discrepancias con ERC, ha resaltado que el actual trámite parlamentario ha sido “muy positivo” porque ha permitido incorporar las peticiones planteadas por los ayuntamientos.
“Ojalá hubiera sido diferente, ojalá hubiera habido este diálogo y después la aprobación de la norma, pero el Govern fue quién provocó que hubiera un decreto aprobado antes de la negociación”, ha lamentado, reprochando al Ejecutivo catalán su forma de proceder en la etapa anterior.