El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha sostenido este miércoles que prefiere sacar adelante políticas “audaces” para afrontar las dificultades de acceso a la vivienda antes que ser acusado de inacción, después de que el líder del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, le haya recriminado su pacto con los Comuns para limitar la compra especulativa de inmuebles.
Durante la sesión de control al Govern, Fernández ha criticado que el Ejecutivo catalán se haya sacado “de la manga” una iniciativa contra la compraventa especulativa que, a su juicio, no dará resultados, y ha insistido en que sin propiedad privada no puede existir una democracia plena.
Illa le ha replicado que asume que puedan señalarle errores por aplicar políticas “audaces” e innovadoras para atajar el problema habitacional, pero que no está dispuesto a que se le acuse de no haber actuado.
Ha subrayado que las medidas que impulsa su Ejecutivo se están llevando a cabo también en otros países de Europa central y ha remarcado que respeta la propiedad privada, si bien ha recordado que “también tiene una función social”.
Acuerdo “lleno de agujeros”
El diputado de la CUP Xavier Pellicer ha advertido de que especialistas en vivienda alertan de que el pacto entre Govern y Comuns sobre compras especulativas “está lleno de agujeros”, a lo que Illa ha respondido que todas las formaciones podrán hacer sus aportaciones durante la tramitación parlamentaria.
“Hemos hablado con expertos y nos han dicho hasta donde podemos llegar. Hemos estudiado experiencias comparadas con el resto de Europa y creo que es una buena noticia”, ha señalado el president, defendiendo que Catalunya es la comunidad autónoma que está desplegando más políticas en materia de vivienda.
Pellicer ha denunciado que la propuesta actual no incorpora mecanismos para impedir la adquisición de edificios con el objetivo de revenderlos posteriormente a un precio superior; que no veta la compra de pisos para no destinarlos a uso residencial, y que no contribuirá a rebajar “unos precios inflados durante décadas por la especulación”.
En respuesta al líder del PSC en el Parlament, Ferran Pedret, que se ha interesado por los próximos pasos del Govern en política de vivienda, Illa ha avanzado que el movimiento “más inmediato” será formalizar el acuerdo con la Sareb para gestionar desde Catalunya el patrimonio de este organismo.
Educación y huelga docente
La líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, ha puesto en valor los acuerdos alcanzados con el Govern en el ámbito educativo en el marco del pacto de Presupuestos, y ha recordado que el profesorado y el personal de atención educativa mantienen una huelga.
“No reclaman privilegios, reclaman reconocimiento y poder hacer bien su trabajo”, ha señalado, reclamando bajar las ratios, reducir la burocracia, incrementar los recursos para la educación inclusiva y actualizar sus condiciones laborales y salariales.
Illa ha respondido que el Govern está dispuesto a destinar “los recursos que hagan falta” para que los profesionales desarrollen su tarea en las mejores condiciones posibles, y ha remarcado que las ratios están descendiendo y que se está simplificando el funcionamiento de los centros.
Niqab, burka e inmigración
El secretario general de Vox y líder del partido en Catalunya, Ignacio Garriga, ha afeado a Illa que el niqab y el burka formen parte “del paisaje cotidiano de muchos barrios” catalanes, y que continúen produciéndose matrimonios forzosos y ablaciones genitales femeninas, al tiempo que ha cargado contra la regularización de personas migrantes impulsada por el Gobierno central.
Illa ha acusado a Garriga de intentar convertir Catalunya en una “sucursal de Donald Trump”, en referencia al presidente de Estados Unidos y sus políticas migratorias, y ha recalcado que en Catalunya todas las personas disponen de unos derechos y unos deberes, con independencia de su origen, su lengua o la religión que profesen.
La líder de Aliança Catalana (AC), Sílvia Orriols, ha acusado al president de “regalar la renta mínima garantizada a quien acaba de entrar ilegalmente” en Catalunya, y Illa ha ironizado con que Garriga y Orriols “se pelearán para ver quién es más ‘trumpista’ de los dos”, augurando que el proyecto político de la también alcaldesa de Ripoll (Girona) tiene fecha de caducidad.