Las cámaras confirman la caída de James 'Jimmy' Gracey al mar en Barcelona y descartan la intervención de terceros

La investigación sobre la desaparición del joven estadounidense en Barcelona apunta a un accidente tras analizar las imágenes de seguridad de la zona, mientras el caso sigue generando impacto internacional

2 minutos

Jimmy Gracey, desaparecido en Barcelona

Publicado

Última actualización

2 minutos

La desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de James Gracey, un joven estadounidense de 20 años que se encontraba en Barcelona de vacaciones, ha tenido un fuerte eco mediático tanto en España como en Estados Unidos. Su perfil -estudiante universitario, en viaje durante el spring break- y la rápida movilización de su familia contribuyeron a que el caso adquiriera relevancia internacional en cuestión de horas.

Durante varios días, la incertidumbre sobre lo ocurrido mantuvo abiertas distintas hipótesis. Sin embargo, el avance de la investigación ha permitido acotar el escenario con mayor precisión.

Las cámaras reconstruyen los últimos minutos

Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la zona próxima al Port Olímpic han sido determinantes. Según fuentes de la investigación, los vídeos muestran al joven caminando solo en dirección al muelle durante la madrugada.

En esas mismas imágenes se observa cómo cae al agua sin que aparezca ninguna otra persona en la secuencia. Este elemento ha sido clave para que los investigadores descarten, por el momento, la participación de terceros en lo ocurrido.

El punto exacto se sitúa en las inmediaciones de la playa del Somorrostro, una zona con tránsito nocturno pero también con tramos menos visibles.

Hallazgo del cuerpo y avance de la autopsia

El cuerpo fue localizado por los equipos de búsqueda a unos cuatro metros de profundidad, tras varios días de rastreo en la zona. En paralelo, el instituto de medicina legal de Cataluña está llevando a cabo la autopsia para determinar con exactitud las causas de la muerte.

Fuentes cercanas a la investigación señalan que, a la espera del informe forense definitivo, los indicios actuales son compatibles con una caída accidental.

Las horas previas y el móvil desaparecido

Gracey llevaba varios días en la ciudad y había salido la noche anterior con amigos. La última referencia clara se sitúa en torno a las tres de la madrugada, cuando se le pierde la pista tras salir de una discoteca de la zona.

Durante la búsqueda, la policía localizó su teléfono móvil en manos de una tercera persona que aseguró haberlo encontrado. Los investigadores consideran que este hecho no guarda relación directa con la caída al mar.

Un caso que deja huella

La combinación de factores -juventud, contexto internacional y falta de respuestas en las primeras horas- convirtió el caso en uno de los más seguidos de los últimos días.

Con la reconstrucción de los hechos prácticamente cerrada a la espera de la autopsia, la investigación entra ahora en su fase final, mientras la familia permanece en Barcelona siguiendo de cerca el proceso.